Un sentido homenaje a la Pachamama, a cargo del reconocido
coplero y artesano, Severo Chaile, marcó el inicio de una gran fiesta que se
extendió con el festival folklórico y un baile popular en las instalaciones,
que este año se ampliarán con los recursos obtenidos del evento.
Este año, todo lo recaudado será destinado a continuar las
obras que iniciaron el año pasado en la sede, donde se construirá un salón
multiusos, baños y sector para oficinas.
Con la fiesta, se logró también uno de los objetivos que era
generar un punto de encuentro donde los trabajadores rurales comparten
vivencias de la tarea cotidiana en el campo, y de paso recrear costumbres muy
arraigadas en una zona netamente agrícola, que en los últimos años cedió
terreno al proceso de urbanización por las bondades del microclima, la
panorámica y los servicios que también se extendieron gracias a la gestión
municipal, que supo dar respuestas a los vecinos en materia de infraestructura
primaria.