Los pequeños, muy entusiasmados, pudieron disfrutar así de
una mañana llena de recreación y esparcimiento con lecturas, canciones y hasta
una coreografía que los integrantes de Alas de Colibrí presentaron
especialmente para su público.
Pero además de escuchar las historias, los chicos le
pidieron al grupo, leer ellos mismos cuentos de su biblioteca, acaparando la
atención de los más grandes por su iniciativa.
El grupo Alas de Colibrí agradeció el recibimiento y remarcó
que con cada nueva convocatoria el objetivo de promover la lectura en espacios
no convencionales, premisa fundamental de Alas, se cumple íntegramente.
"Incentivar en los niños las ganas de leer, tomar un libro cualquiera y querer
compartirlo con otros es lo que buscamos”, dijeron los integrantes de Alas de
Colibrí.