El Salvador fue el primer país que decretó una celebración
de este tipo en el año 1993, con el nombre de "Día del Derecho a
Nacer". Así lo proclamó la Asamblea Legislativa gracias a los esfuerzos
del movimiento pro-vida, especialmente a la propuesta de la "Fundación Sí
a la Vida" (afiliada a "Vida Humana Internacional").
Por su parte, el 7 de diciembre de 1998, el entonces
presidente argentino Carlos Saúl Menem, declaró el 25 de marzo "Día del
Niño por Nacer".
La fecha fue escogida por ser el día en que los católicos -que
constituyen más del 90% de la población del país- celebran la Fiesta de la
Anunciación, cuando Jesucristo fue concebido en el seno de María.
La primera celebración oficial del "Día del Niño por
Nacer" en Argentina tuvo lugar el 25 de marzo de 1999.
¿Quién es el Niño por
Nacer y cuáles son sus derechos?
El Niño por Nacer es todo ser humano desde el momento de la
concepción, es decir, desde la penetración del óvulo por el espermatozoide,
hasta el momento de su nacimiento.
El Niño por Nacer goza de todos los derechos establecidos en
la Convención sobre los Derechos del Niño y tiene derecho a una protección
especial, más que cualquier otra persona, por parte de la familia, el Estado y
la sociedad.
El Niño por Nacer tiene derecho a la vida, a estar sano, a
encontrar una familia, a educarse y a desarrollarse en un ambiente favorable.
Aunque no haya nacido, es un ser vivo que tiene sus
derechos, y aunque no los pueda reclamar o manifestar, los ejerce plenamente,
también a través de sus padres o apoderados.
En todas las decisiones y medidas que tomen o en que
intervengan instituciones públicas o privadas, así como órganos legislativos,
judiciales o administrativos, es de consideración primordial el Interés
Superior del niño por nacer.
El Niño por Nacer se afecta en su salud si su madre fuma,
toma alcohol, por lo que es primordial que ambos se cuiden y se cumpla con su
control prenatal. Hoy sabemos que mediante la estimulación prenatal, se
potencializan sus habilidades aún antes de nacer.