Con música y globos llamaron la atención de los transeúntes,
a quienes les entregaban volantes informando que el 25 de marzo es el Día del
Niño por Nacer y que Catamarca es Ciudad Pro Vida.
Luego bordearon la plaza 25 de Mayo llegando a la Catedral
Basílica de Nuestra Señora del Valle, donde anotaron intenciones para la misa y
regalaron escarpines a las mujeres embarazadas. A las 21.00 se celebró la Santa
Misa presidida por el Delegado Episcopal de la Pastoral Familiar, Pbro. Eduardo
López Márquez.
En su homilía, el sacerdote resaltó las figuras de San José
y María como modelos de padres cristianos, enorme misión que comparten todos
los que reciben el don de Dios de ser papás. Agradeció a todos los padres que
dijeron sí a la vida y los animó diciendo que cada hijo que llega a su hogar
debe ser considerado una bendición y es la muestra de la confianza que Dios
tiene en su tarea como padres.
Antes de finalizar la Eucaristía se impartió la bendición a
todas las embarazadas presentes, acompañadas por los papás de los bebés.