Las deliberaciones se iniciaron con la presentación de Mons.
Enrique Eguía Seguí, Obispo Auxiliar de Buenos Aires, de las Orientaciones
Pastorales para el Trienio 2015-2017 aprobadas en marzo pasado por la Comisión
Permanente del Episcopado. Luego se abrió el intercambio pastoral donde los
obispos plantearon libremente un abanico de temas y situaciones de las diócesis
y la Iglesia en Argentina.
La jornada concluyó con la misa inaugural presidida por
Mons. José María Arancedo. Durante la homilía, el arzobispo de Santa Fe y
Presidente de la CEA, recordó que "la fe es el primer testimonio en nuestro
servicio pastoral, y un don que siempre debemos agradecer y cuidar” y agregó
que ella no es algo intimista sino la "fuente de una palabra que da sentido a
la vida del hombre en el mundo, y es también palabra de juicio hacia todo
aquello que compromete su dignidad. En este sentido la Doctrina Social de la
Iglesia es docencia y denuncia, no un agregado circunstancial al evangelio sino
parte integrante del mismo. Decir que toda la actividad del hombre es iluminada
por el evangelio, es expresión de una auténtica fe en Jesucristo”.
Convocatoria del Papa Francisco
Luego, Arancedo hizo alusión a la convocatoria del Papa
Francisco a celebrar un Año Santo de la Misericordia. Recordó que el Santo
Padre "define a la misericordia como la viga maestra que sostiene la vida de la
Iglesia. Esto nos compromete a ahondar en la "vía de la misericordia”. El
pretender siempre y solamente justicia nos puede hacer olvidar, agrega, que
ella es el primer paso necesario e indispensable; pero la Iglesia necesita ir
más lejos para alcanzar una meta más alta y más significativa. Desde el
Evangelio hablamos del perdón y la reconciliación como expresión de ese amor
misericordioso del Padre que conocimos en Jesucristo. Cuando la justicia se
orienta a la reconciliación se abre al camino hacia la concordia, la
fraternidad y la amistad social, tan necesarias en la vida y el futuro de toda
comunidad”.
"Frente a tantas situaciones de precariedad y sufrimiento
nos manifiesta el deseo de que todo el pueblo cristiano reflexione en este
Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. El Año Santo
es un tiempo oportuno para despertar la conciencia a veces aletargada ante el
drama de la pobreza, del pobre, del que sufre. Es un desafío para entrar más de
lleno en el corazón social del Evangelio, donde los pobres son los
privilegiados de la misericordia divina, los preferidos del Señor. Tenemos que
vivir esta verdad del Evangelio con la libertad y la exigencia de una palabra,
que nace en el amor de Dios y busca el bien integral del hombre”, concluyó
Arancedo.
La jornada del martes 21 de abril comenzó con la celebración
de la Misa presidida por el recientemente creado cardenal -en febrero último-
por el Papa Francisco, Luis Villalba. Lo acompañaron Mons. Eduardo Mirás,
arzobispo emérito de Rosario y Mons. Domingo Castagna, arzobispo emérito de
Corrientes.
La sesión de la mañana se inició con la presentación de
Cáritas Digital, un proyecto conjunto de la Pastoral Digital con Cáritas
Argentina, que busca "dar visibilidad, difusión y participación activa a la
comunidad acerca de las acciones desarrolladas desde Cáritas Diocesanas en las
diferentes regiones del país para promover y fomentar el espíritu solidario y
el compromiso con quienes más lo necesitan”.
La plataforma se ofrece además como un espacio para
organizar la ayuda relacionada al manejo de emergencias de manera centralizada,
facilitar información instantánea acerca de diferentes lugares y necesidades
para que las personas puedan dirigir sus donaciones (Bienes y Servicios) y animar
el espíritu solidario de la comunidad a través de compartir testimonios de
voluntarios.
La mañana continuó con la presentación, por parte de la
Comisión Episcopal de Ministerios, de una encuesta realizada entre los
seminarios del país para evaluar el proceso de formación de los candidatos al
sacerdocio. Se presentó el marco general de la misma y se entregó a los obispos
los resultados preliminares. Luego se trabajó por regiones pastorales para
intercambiar opiniones sobre la realidad de la formación sacerdotal.