Sin embargo, la gente vio al camión repleto de garrafas y
tubos transitar por las calles céntricas y descargar en los distribuidores
habituales, que por estos días aseguran que "no hay gas porque no vino el
camión” (sic), lo que generó que la misma gente comience a pensar que se trata
de una vil especulación por parte de los comerciantes, que en definitiva
perjudicará a los usuarios que no poseen otra fuente de energía.
Luego de lo ocurrido durante el celebérrimo apagón en cuanto
a abusos, sobreprecios y especulación por parte de casi la mayoría de los
comerciantes de la ciudad, las personas están curadas de espanto y no
soportarían saber que la falta de gas es otra "tranfuguiada” al esconda las
garrafas, a la espera de que el precio viole el mandato presidencial y las
vendas con inadmisible sobreprecio.
Es en estos casos cuando la Dirección de Defensa del
Consumidor tiene la obligación de apersonarse en esta ciudad y poner las cosas
en su lugar, mucho más considerando que el municipio de Alejandro Páez está
ausente en lo que tiene que ver con la defensa de los intereses de la gente más
vulnerable y ahora, en permanente estado de indefensión y abandono por parte
de los funcionarios provinciales que
siempre brillan por su ausencia.