El frío de la mañana no fue impedimento para que más de 180
abuelos llegaran al Centro de Integración e Identidad Ciudadana desde San José,
Santa María, Mutquin, Icaño, Los Altos, Lavalle, Las Cañas, Banda de Varela y
Capital, entre otras localidades, con el fin de pasar cinco días con pensión
completa, repletos de actividades y atención médica las 24 horas, de manera
totalmente gratuita, llegando de esta manera a la cifra de más de mil abuelos
que disfrutaron de los diversos servicios que ofrece el emblemático edificio
reparador de derechos, a cargo del Ministerio de Desarrollo Social, cartera
conducida por Daniel Barros.
Así, y con el firme propósito de trabajar en el fortalecimiento de los
derechos ciudadanos civiles, económicos, sociales y culturales así como de
brindar iguales oportunidades a todos los habitantes del suelo catamarqueños,
la Gobernadora Lucía Corpacci impulsó el proyecto "Rejuvenecer activamente”,
que a casi dos meses de lanzamiento ya recibió a más de mil adultos mayores,
jubilados y pensionados, mayores de 60 años, provenientes de diferentes
localidades de los departamentos de Andalgalá, Belén, Capayán, Capital, Santa
Rosa, Ambato, Tinogasta, Fray Mamerto Esquiú, Paclín y Valle Viejo. Durante su
estadía "nuestros huéspedes del CIIC se pueden realizar estudios complejos como
las mamografías, controles antropométricos, Papanicolaus, revisaciones
odontológicas para detectar posibles casos de Cáncer Bucal, se administran
vacunas antigripal, antineumocosica, hepatitis b o para tétanos, se pueden
realizar electrocardiogramas y desde esta semana también contamos con un médico
especialista en cardiología para mejorar la atención de quienes más necesitan.
Además, los abuelos pueden acceder a las distintas prestaciones de servicios
que ofrecen PAMI, ANSES o el Registro
Civil, acciones a las que ellos no tienen acceso por estar alejados de la
Capital”, aseguró la administradora del CIIC, Prof. Silvia Sarapura.
Con un fuerte sentido social e integrador que se intenta
revertir años de fragmentación social desintegrando al interior provincial,
olvidado y marginado por años, de la
capital, el CIIC recibe semanalmente la visita de mucho abuelos que llegan a la
ciudad por primera vez en su vida, tal es el caso de María Quinteros, que recorrió
más de 180 kilómetros para animarse a vivir cosas nuevas. "con 72 años vine a
conocer por primera vez”, dijo María con una cálida sonrisa mientras su mirada
se perdía en el agua azulina de la pileta del CIIC. "Me encanta ver la pileta
es hermosa, recién ahora conozco esto y es algo tengo para contar allá en
Apoyaco” aseguró la abuela sin dejar de explicar que el nombre del barrio donde vive significa "Aguas del
Señor”, quizás el profundo motivo por el que sus ojos rasgados por los años no
dejaban de mirar la "novedad”.
Sin pausas, María también comentó que saboreó "comidas muy ricas que no cociné yo o mi hija”y que además se hizo controlar la presión y se realizó análisis de laboratorio, "esto me va a servir para saber que tratamientos tengo que seguir".
"Nunca antes me practicaron los estudios que me
hicieron aquí, y pensar no venia porque no puedo caminar mucho, pero me fueron
a buscar a mi casa y no tuve que pagar nada, por eso me decidí” aseguró Maria
mientras se despedía para participar de las actividades.