En principio hace un recorrido con imágenes sobre los nuevos amigos "conquistados” en este viaje, junto a la de un abrazo con el siempre presente "Franzoia” Dre, que "se hizo tiempito para visitarnos, por estos pagos”.
Las citas incluyen a "la "güera" Ingrid, de 19 años; mi última jefa en el hostel Garden".
"Stephan; el gurú del hostel, amigo autríaco que me regaló la conversación (y meditación) más necesarias que tuve desde que salí de Argentina".
"Con la dupla española. El de casaca roja es Braulio, madridista perro y gran amante del fútbol y los autos. El mosstro de pañuelo naranja es Juanma, compañero del hostel y nuestro grandísimo instructor buceo".
"El "Titán" Meda. El ojo detrás de casi todas las fotos que ven aquí y que subí desde que pisé suelo mexicano. ¡Grande Titanio!”
Gracias por aprender a hablar tan bien el argentino, gracias por sentir que había alguien que VERDADERAMENTE QUERÍA TOMAR MATE cuando le ofrecía uno. Gracias por meterte dentro tropilla de amigos que tengo en Argentina".
Un viajero a la vez ha añadido 10 fotos nuevas al álbum: Cancún.
Pasé cinco meses en Cancún. Cuba había sido un comienzo tumultuoso, pero en la joya caribeña tuve la mayoría de los aprendizajes que me llevaron a encarar este proyecto. Me crucé con maestros de los grandes; con experiencias tan increíbles que las viví emparentadas con la magia; comprendí la multiplicidad de aprendizajes simultáneos que ocurren dentro de una persona cuando tiene que comenzar prácticamente desde cero en una ciudad desconocida.
En algún momento de esa acumulación de nuevas experiencias y saberes, casi todos relacionados con el aprendizaje de lo humano, logré asimilar, interiorizar una idea sencilla y poderosa, que muchos repiten y pocos creen. La idea es gigante, pero se puede transmitir con tres palabras: CREER ES CREAR.
Trabajo lentamente para mostrar de manera clara la existencia de esta ley universal. Intento hacerlo a través de este viaje y de las cosas que van surgiendo durante su transcurso.
Mientras tanto, les dejo sólo un puñadito de muestras de lo que ocurre en los viajes.
No son las fotos lo que quiero mostrar. Las uso como indicios, como muestras, como símbolos complejos que transmiten más emociones que esta sucesión prolija de hormigas negras...
Como me gustaba gritar en algunos momentos de plenitud y hueva: ¡gracias por tanto Cancún!
(Aún no sé cuándo será, pero en la próxima publicación lanzaré la convocatoria para encontrar a esa persona que se convertirá en el primer viajero/a que espero hacer germinar durante este viaje. Hasta pronto.)
Juan Francisco Uriarte Buteler