La operación quirúrgica se la realizó a una mujer de 55 años
de edad que presentaba dos arterias coronarias que se encontraban ocluidas, por
lo cual se indicó la cirugía revascularización miocárdica o sea de by-pass coronario.
Los profesionales que la llevaron a cabo explicaron que
"cuando las arterias no pueden suministrar suficiente sangre al músculo
cardíaco, el médico puede recomendar una cirugía de revascularización
coronaria” y remarcaron que "este procedimiento restaura el flujo sanguíneo al
corazón utilizando una sección de una vena o arteria sana de otra parte del
cuerpo (esto se denomina injerto). El cirujano conecta un extremo del injerto a
una zona del corazón situada antes del sitio de bloqueo de la arteria. El otro
extremo se conecta a una zona de la arteria coronaria situada después del
bloqueo. Una vez conectado el injerto, se restaura el flujo sanguíneo al
corazón”.
Convencionalmente la cirugía de by-pass se realiza con el
corazón parado, utilizando una medicación para detener el corazón y una máquina
de circulación extracorpórea que asume la función del corazón y los pulmones
durante la cirugía. Mientras que la cirugía de bypass sin circulación
extracorpórea es aquella que se realiza mientras el corazón está latiendo. El
corazón no se detendrá durante la cirugía, y no necesitará una máquina de
circulación extracorpórea, es decir que el corazón y los pulmones continuarán
funcionando durante el procedimiento.
"El desafío en la cirugía de revascularización coronaria sin
circulación extracorpórea es que puede ser difícil suturar o "coser"
un corazón que está latiendo”, señalaron los profesionales.
Asimismo, los cirujanos usan un sistema de estabilización de
tejidos para inmovilizar el área del corazón donde necesitan trabajar. La cirugía de bypass sin circulación
extracorpórea puede reducir los efectos secundarios en cierto tipo de
pacientes.
Esta intervención duró aproximadamente 3 horas, donde la
paciente fue dada de alta unos días más tarde y actualmente se encuentra
evolucionando favorablemente en su hogar.
Este tipo de intervenciones, que ya se estaban realizando en
el ámbito privado, son muy importantes no solo para el cuerpo médico del
hospital, sino principalmente para la salud de los catamarqueños; por lo que la
directora general del Hospital Interzonal, Liliana Fazio manifestó emocionada
que "estos eventos demuestran la calidad de profesionales con que cuenta
nuestra provincia y destacamos la importancia de tener estos equipos integrados
al sistema de salud pública para desarrollar procedimientos de alta complejidad
en nuestra comunidad”.
El equipo de cirugía cardíaca está compuesto, además, de
Fernando Fedullo, son: los cirujanos Pablo Marin y Edgar Rearte. Los
cardiólogos Hernán Ianna y Lorena Barberis; el anestesista, Franco Morales; los
instrumentadores quirúrgicos Claudio Álvarez, Aldo Espilocin, Claudia Sánchez y
Carlos Cardozo. Además, el Técnico en perfusión fue José Fernández; y también participaron de la histórica cirugía
los enfermeros recuperadores, kinesiólogos y personal de hemoterapia y
laboratorio del Hospital Interzonal San Juan Bautista. La gestión para el logro
de esta cirugía compleja se coordinó en equipo con la directora General, Liliana
Fazio y la directora Asistencial, Silvia López.