El comedor del hogar se llenó de risas y miradas atentas de
los abuelos para escuchar las historias que interpretaron los chicos de Alas.
También participaron con palmas de la música y el baile que recrearon para
ellos, al ritmo de chacarera.
Al despedirse, el grupo les regaló a los abuelos y abuelas
presentes cartillas de "Lectura a la Cabeza”, para que pudieran seguir leyendo
o disfrutando del relato de historias de autores catamarqueños.
Por parte del hogar, el encargado de personal, Eduardo
Soria, agradeció al grupo y a la Dirección de Bibliotecas y Archivo, que
depende de la Secretaría de Estado de Cultura, la visita realizada.
Cabe destacar que con esta visita Alas de Colibrí acercó
lecturas a más de mil personas en solo tres meses, un número muy alentador que
describe la gran actividad que desarrolla el grupo.