La profesional catamarqueña, oriunda de Santa María, tiene
una Maestría en Salud Pública y viene desarrollando investigaciones sobre la
alimentación alcalina. En este sentido, Maturano basó su charla en la
importancia de la toma de conciencia sobre la revalorización de la alimentación
andina, en especial la quinoa, la algarroba y la chía, muy nutritivas y
saludables. Explicó que la semilla toma el poder energético de la tierra y del sol,
por lo tanto es suficiente para alimentar y mantener la salud de la gente.
Al mismo tiempo llamó la atención y destacó que la
alimentación actual responde a un sistema mercantilista, pensado para vender
alimentos y al mismo tiempo, medicamentos, porque los alimentos procesados que produce terminan
enfermando a la población. De allí la necesidad de revalorizar los alimentos
que consumían nuestros antepasados.
La doctora Maturano señaló más adelante que el poder
curativo no está en el medicamento, sino en el alimento, si sabemos elegirlos correctamente. Por ello hizo
hincapié en la necesidad de fomentar e instalar los tan mentados kioscos
saludables, para que los niños dejen de consumir tanta azúcar, que trae graves
consecuencias a la salud y comiencen a comer más alimentos naturales, y remarcó
que "la farmacia está en el verdulería”.
Explicó también que la quínoa es un alimento alcalino que
contrarresta la acidez del cuerpo, - que es la que enferma al ser humano- y que
con el consumo continuado pueden prevenir diversas enfermedades, entre ellas
las gástricas, la relacionadas con el estrés e incluso el cáncer.
Según la profesional, la alimentación andina respondía a la
cosmovisión del pueblo andino, que tenía un sistema de vida muy saludable, algo
que –consideró- desde el área de salud pública se debería recuperar en bien de
toda la población.
Finalizada la charla, los presentes pudieron apreciar una
intervención musical preparada por Sandra "Warmy” Sosa, Enrique Loyola y
Federico Peludero, quienes interpretaron "Sopa de Madre” y "Celebración del
maíz”, dos obras del compositor Aníbal Albornoz Ávila que rinden homenaje a
alimentos tradicionales andinos.