En primer lugar, a simple vista se nota que el tránsito en
la ciudad, es absolutamente caótico, como consecuencia de la falta de
preparación específica e interés por parte de agentes improvisados
permanentemente ocupados en las operaciones de whatsapp que en controlar que
los conductores no crucen las esquinas con los semáforos en rojo, que no ocupen los espacios indebidos para el
estacionamiento, que transiten con casco y que cumplan la normativa vigente en
materia de tránsito.
La ciudad de Andalgalá es célebre por el caos y desorden
porque nunca hubo funcionarios preocupados por capacitar a los agentes, ni
agentes contentos con su trabajo ya que la dependencia es considerada un
destino de castigo.
Seguridad Ciudadana, efectivamente la peor en esta gestión
patológica que no tiene coherencia entre lo que se hace y lo que se debe hacer.
Los ocasionales turistas que a veces visitan la ciudad, se
quedan admirados ante tanto desorden y finalmente optan por redoblar la
atención cuando conducen, pensando en su propia seguridad, ya que nadie más los
protegerá.