Las bajas temperaturas, las raíces de los árboles, los
movimientos que produce el tránsito vehicular, son suficientes para dañar la
cañería y producir una pérdida de agua potable y lo lamentable que para dar una
solución, la administración del consorcio saca de funcionamiento el bombeo de todos
los pozos de agua por 36 horas como mínimo.
"Todo el sistema de cañería está relacionado, unidos, nos
vemos en la obligación en parar la totalidad del sistema de bombeo para reparar
la cañería y como es de asbesto cemento, debemos trabajar con cemento portland,
que tiene 24 horas para fraguar, que es el tiempo que se debe esperar para reanudar
el servicio” señaló Manuel Pereyra, administrador del consorcio de agua potable.
Además, señaló que es imposible sectorizar el servicio para
trabajar en la reparación "las llaves de estrangulamiento o exclusas, están en
mal estado, no podemos tocarlas porque se desarman y el problema sería mayor aún”.
Fiambalá estuvo sin el servicio de agua potable, desde las
20 horas del jueves 16 hasta el sábado 18, pasado el mediodía, ocasionando
graves inconvenientes en una ciudad colmada de turistas, que se encontraron con
comedores-restaurantes, panaderías, lavaderos, cerrados y alojamientos con
servicios limitados por la falta de agua.
Y ahora el consorcio anuncia que volverá a interrumpir el
servicio desde este domingo hasta el próximo martes por un inconveniente
similar, lo que ocasionó la ira en lo sociedad que está cansada de sufrir estos
problemas.
Fuente: elabaucandigital.com