Esa es la frase que
marcó para siempre la relación del pueblo trabajador con la figura, la memoria
y la trascendencia histórica de nuestra amada Evita, de quien -este 26 de julio-
se cumple el 64° aniversario de su paso a la inmortalidad, para convertirse
definitivamente en la abanderada de los humildes, transformándonos a todos los
argentinos, sobre a todo a los que menos tienen, en sus legítimos herederos después
que ella misma preanunciara: "volveré y seré millones…”.
Los trabajadores catamarqueños, como de todo el país, aún
sentimos ese vínculo espiritual con la que fuera la más leal y consecuente compañera
de nuestro líder político Juan Domingo Perón, a quien acompañó y sostuvo desde
los días más difíciles, en los albores del peronismo, que reconoce su hito
fundacional en el memorable 17 de octubre de 1945, que ella misma impulsó con
la incondicional adhesión del pueblo obrero y sus queridos "descamisados”.
Después, con el justicialismo consolidado como fuerza
política e instalado en el poder por la voluntad popular –el único modo con que
el peronismo accedió históricamente al gobierno-, Evita desde la fundación que
condujo desplegó una gigantesca tarea
solidaria y de ayuda social, creando obras que aún hoy perduran como testimonio
de su incomensurable compromiso con el pueblo.
En Catamarca están vigentes y se erigen como banderas
indelebles el Hospital de Niño y el Hogar Escuela, como cientos de escuelas desplegadas
en todo el territorio provincial. Están vivos aún los niños y los jóvenes
catamarqueños, que convocados por el ella y el presidente Perón, protagonizaron
los primeros torneos deportivos "Evita”, volviendo de Buenos Aires con útiles y
ropas para ellos y sus familias.
Ella impulsó y forjó la matriz de numerosas conquistas
laborales, que luego se transformaron en
leyes en favor de todos los trabajadores de la Patria, y fue también Evita la
que enarboló los -hasta su tiempo- inéditos derechos para la mujer y para los
niños, alcanzando reivindicaciones históricas como la instauración del voto
femenino, que incomprensible y absurdamente venían negando las clases y fuerzas
políticas oligárquicas y conservadoras.
Por eso los trabajadores catamarqueños, como los argentinos
en general, no podemos ser otra cosa que peronistas: por Perón y por Evita, que
fue su permanente fuente de inspiración, como cuando afirmó que "no habrá paz
en el mundo mientras no exista verdadera justicia social para los
trabajadores…”.
Esta fecha es un día de evocación, pero no de tristeza ni de
quebrantos, porque los trabajadores, como todos los argentinos, podemos decir orgullosos
que mantenemos la lealtad con su mandato de seguir llevando sus banderas a la
victoria.
Pedro Armando
Carrizo, secretario general, Delegación Regional CGT Catamarca.
Roberto Antonio
González, secretario general, Delegación Catamarca de las "62 Organizaciones
Peronistas”.
Gustavo Carrizo,
secretario general de la Juventud Sindical Peronista.