El templo había sido clausurado en febrero del 2011 cuando
se comenzó a detectar un peligroso agrietamiento en las paredes, y la
ondulación del piso, como consecuencia del hundimiento que había sufrido la
estructura.
"El año pasado en el mes de septiembre había visto y
escuchado por los medios de comunicación que el gobierno nacional disponía de $
400.000.000 para reparar templos a nivel país y pareciera que de ahí ese
proyecto del templo de Andalgalá había entrado en Obras Públicas de la Nación y
de ahí es que se ha venido trabajando e insistiendo, y también por gestión del
Gobierno de la provincia para que se agilice este proyecto, este plan realizado
por el gobierno de la provincia”, dijo el párroco Pachado.
Asimismo, agregó que "este año se han venido concretando
varios pasos necesarios de protocolo y se ha aprobado el proyecto, y en esta
conferencia queríamos anunciarles que si Dios y la Virgen lo quieren, me han
convocado al Obispado de Catamarca donde estuvieron presentes las autoridades
del Obispado, también representantes de Obras Públicas y me llamaron a mí a la
reunión donde ya se firmó el convenio de trabajo de esta obra”.
"Esta obra va a ser algo muy grande de aliento, de gozo, de
felicidad para todos los andalgalenses que han sabido esperar, aguantar tanto
tiempo esta obra que es emblemática acá en Andalgalá”, manifestó.
El contrato de locación fue firmado entre el Obispado de
Catamarca que estuvo representado por el Vicario para el Economato Diocesano,
Pbro. Héctor Antonio Salas y la constructora Lugano S.R.L. que estuvo
representada por el socio gerente ingeniero Rodolfo Angulo, el valor de la obra
es de $ 5.494.364 habiéndose abonado un anticipo de obra de $ 600.000.
El ingeniero Angulo dijo con respecto a la obra, que "en
todos sus muros se va a hacer una submuración mediante bases de hormigón
ciclopio, hecho eso toda la reparación de grietas mediante vigas y/o
encadenados horizontales, reparación de fisuras mediante costuras de hierro y
cemento, cambio de la cubierta de techo”.
A su vez, agregó que el trabajo que se debe realizar es
prácticamente artesanal "ha sufrido un asentamiento bastante importante pero
con la posibilidad de poderse recuperar, bajo ningún tipo de vista estamos ante
un peligro de derrumbe ni nada por el estilo”. Los primeros trabajos que serán
los de apuntalamiento darán inicio a principio de septiembre.
Cabe consignar que la empresa Lugano ya tiene experiencia en
el rescate de iglesias en Copacabana y Anillaco por citar algunas.