La obra será financiada con fondos nacionales, y encarada
por la empresa constructora que dirige el Ing. Rodolfo Angulo quien tendrá la
responsabilidad de, en cortísimo tiempo, y con mano de obra local, dejar
impecable ese emblema de la religiosidad y cultura de esta comunidad que
permanece cerrado y como mudo testigo de la negligencia de las autoridades que
demostraron lo poco que les interesan las cosas de la comunidad.
Otra de las inquietudes planteadas por la gente es que
Pachado no pretenda hacer lo que hacía el anterior párroco, el tristemente
célebre Renato Rasgido, de mantener las puertas del templo, cerradas, no
solamente para los feligreses, sino para los ocasionales turistas interesados
en conocer la historia religiosa de este pueblo.
Se espera que también se ponga a funcionar, el histórico y
sonoro reloj de la torre del cual, hicieron desaparecer una de las esferas de
cristal, sin que nadie se haga cargo.
Septiembre se acerca y ya hay muchos operarios interesados
en trabajar en la obra.