Por Bruno Jerez. Psicólogo & Abogado

Relaciones amorosas en conflictos

Roberto (36) y Estela (31), se conocieron hace unos años atrás, con un comienzo muy emotivo, lleno de enamoramiento y necesidad constante de estar juntos.
miércoles, 26 de agosto de 2015 10:55
miércoles, 26 de agosto de 2015 10:55

Acuden a consulta porque sienten que han caído en un círculo vicioso del que no pueden desprenderse, que los atormenta y les hace reincidir en momentos violentos temporalizados por 2 o 3 semanas de lapso. Se aman. Más sienten que no pueden seguir juntos. Y que se repite el fracaso que se volvió compulsivo y repetitivo.

En las intervenciones psicológicas de pareja; nos encontramos con personas afectadas psicológicamente y por ser incapaces de encontrar la estabilidad en sus relaciones, porque se vinculan con parejas creando modelos adictivos de relación, por ser incapaces de iniciar una relación por el miedo que esto le genera.

He podido observar que dentro de una relación de pareja intervienen variables ignotas o desconocidas, influyen nuestras experiencias pasadas y las presentes y hasta variables que nos fueron transmitidas culturalmente de nuestros antepasados.

En consecuencia si se ha "fracasado en la mayoría de las relaciones”, "si se ha vinculado a parejas anulándola como persona, si existen constantes conflictos en la relación; volverán a aparecer los mismos miedos que las veces anteriores una y otra vez. Deteriorando la fe y la confianza en sí mismo, temiendo entregar nuevamente el amor. (compulsión a la repetición).

1.- VARIABLES QUE INFLUYEN EN LAS RELACIONES AMOROSAS:

EL APEGO: Shaver y Hazan (1987) consideran que "el proceso amoroso puede ser entendido desde los patrones de apego que se forman en la infancia y se mantienen a lo largo del ciclo vital”.

La historia individual y "estilo de apego” se relacionan con la experiencia amorosa que tienen las personas adultas en este sentido. El apego es un patrón relacional relativamente estable que acaba conformándose en uno de estos 3 tipos fundamentales:

APEGO SEGURO: se asocia con relaciones confiadas y positivas. Proviene de una relación materno-infantil estable, cuidada, de calidad, amamantamiento sereno con tranquilidad. A posterior se verá reflejado en una autonomía previa, mejor selección de pareja, ideas más realistas y favorables sobre el amor, facilidad en la intimidad y en el compromiso, más satisfacción en el vínculo y para el caso de ruptura, una ruptura inteligente y mermando los daños propios y los colaterales (en caso de verse involucrado hijos, familiares y amigos en común).

APEGO ANSIOSO: propio de un embarazo, parto y puerperio ansioso, doliente o angustioso, se asocia con relaciones dependientes y continúa con una eterna necesidad de "confirmación de que se es amado”, dificultades para lograr la autonomía individual dentro de la pareja, búsqueda y selección precipitada de personas (aceptan a cualquiera con tal de no estar solos/as), miedo constante a no ser amado, miedo a la pérdida y celos frecuentes, ideas contradictorias sobre el amor, dificultad para romper con un vínculo pernicioso, sosteniéndolo aun en contra del sentido común.

APEGO EVITATIVO: propio de un embarazo depresivo, sin amor, o apenas tolerado, se asocia con relaciones desconfiadas y distantes. Con pseudo autonomía emocional, miedo a la intimidad, dificultad para establecer relaciones duraderas, relaciones superficiales, dificultad para las manifestaciones afectivas o altos grados de alexitimia o dificultades para expresarse emotivamente, ideas pesimistas sobre el amor, aparente fácil ruptura, inseguridad camuflada.

2.- CONFLICTOS DE PAREJA

Aparece cuando en los 2 miembros existen dos motivaciones de carácter opuesto pero de igual intensidad, es decir un conflicto se caracteriza por que existen dos posturas que no las pueden trasmutar en una tercera amigable y componedora para ambos, pugnando cada uno por su propio pensamiento. Son los causantes de la insatisfacción, frustración y debilitamiento y hasta perdida de la pareja si no están bien resueltos.

Por lo general en una pareja se repiten las mismas áreas de conflicto que aparecen cotidianamente, como por ejemplo la repartición de las tareas de hogar, crianza de hijos, económicas, que provocan discusiones y situaciones desagradables pero que generalmente no dan lugar a la ruptura.

Existen otras fuentes de conflicto que tiene como base aspectos más profundos propios de la pareja y son éstos los que sí pueden generar problemas más graves. Estos derivan del desacuerdo en la manera de percibir la intimidad, el grado de compromiso y la pasión. Mantener la satisfacción en la relación de pareja requiere un gran esfuerzo por ambas partes así como la utilización de ciertas habilidades que ayuden al buen funcionamiento de la misma (comunicación, respeto, complicidad, pasión...).

3.- COMUNICACIÓN

Una buena comunicación es la base de una relación de pareja satisfactoria. La comunicación no siempre es verbal ya que la pareja también se mira, se toca, se sonríe (lenguaje corporal). Ante una situación en la que queramos comunicar algo, la manera o forma de emitirlo, el cómo lo reciba el otro y el contenido de este mensaje son fundamentales. Así, nos encontramos con diferentes maneras de comunicarnos y algunas de ellas no son precisamente positivas.

"La coerción”: se trata de una manera de comunicación donde tan solo se tienen en cuenta las necesidades de uno solo haciendo al otro la vida muy difícil en el sentido de que no se tienen en cuenta sus necesidades. A veces se puede conseguir la sumisión o anulación del otro. Esto es así porque el miembro de la pareja que cede lo hace no porque considere que el otro tiene razón sino para evitar la discusión y amenazas, infravalorándose.

Comunicación nociva o dañina: "son aquellas palabras, gestos, acciones etc., que se experimentan como desagradables: gritos, amenazas, humillaciones, sarcasmos…y que en numerables ocasiones es lo que mantiene fundamentalmente unida a una pareja. Por ejemplo: sos un negro de mier… no servis para nada, ¿que tenes en la cabeza? Que a la larga detonan el bienestar y el cariño.

Entre las maneras o formas positivas de comunicarnos nos encontramos según Liberman: Expresiones verbales: cumplidos, halagos, palabras cariñosas, piropos…Comportamientos de afecto: hacer una caricia, coger de la mano, rozar la mejilla… Acciones que hacen que la vida para su pareja sea más fácil o agradable: intentar no hacer ruido despertarle, preparar una comida que le guste, hacer un regalo…

4.- OCIO Y TIEMPO LIBRE

Sin duda alguna el mal manejo del ocio dentro de la pareja promueve sus dificultades. La diferente perspectiva de ambos para organizar su tiempo libre y sus actividades sociales. Pudiera ser que ambos se hayan dejado llevar por la rutina cotidiana, embargados por sus respectivos trabajos y quehaceres diarios y que hayan olvidado cómo divertirse. O bien porque cada uno busca su propia diversión independientemente de su pareja y/o al revés: se pasan la vida juntos y no se relacionan con nadie más. También suele ocurrir en parejas jóvenes que al tener un hijo, el punto de vista sobre cómo organizar las actividades sociales es diferente, ya que un miembro de la pareja puede querer centrarse únicamente en el cuidado del niño (dejando el área social de lado) y el otro demanda planificar un tiempo propio de la pareja.

La persona como individuo independiente tiene sus propias necesidades y es difícil adaptarlas y organizarlas con su pareja. Por ejemplo: si yo tengo la necesidad de quedarme en casa los fines de semana donde el otro necesita y disfruta saliendo a pasear aparece un conflicto de intereses. La manera de solucionar este conflicto y la importancia o relevancia que la pareja le otorgue, va a depender de los recursos emocionales, de comunicación, de empatía… de cada uno de los miembros.

5.- INFIDELIDAD

En una relación de pareja no influyen sólo los factores internos de la misma (habilidades de comunicación, expectativas de futuro, compromiso…), también hay factores externos que la influyen directamente: estrés laboral y personal de cada uno de los miembros, la rutina, problemas relacionados con el ambiente como familia y amigos o conocer a un tercero con el cual se van a transgredir los límites de la amistad hasta la infidelidad. Es un tema bastante particular, ya que dentro de la misma sociedad hay personas que lo van a tomar como algo superable, mientras que para otros es un límite que no tiene regreso, que se ha destruido la confianza.

6.- CELOS

La celotipia es un trastorno psicológico donde se juegan los celos compulsivos o enfermizos, algunos casos pueden desarrollarse estados psicóticos como también estados delirantes. La gravedad de esta psicopatología es que la persona no se reconoce como enfermo, piensa que tiene toda la razón para celar a su pareja, encuentra verdad en sus elucubraciones mentales enfermizas, seguro que la otra persona puede engañarlo/a hasta con cosas o personas más insospechadas.

Convengamos que los celos son considerados un sentimiento normal, solo si se presentan con intensidad limitada y de forma ocasional, otorgando un aditivo especial a la relación amorosa, que la transforma y le da una intensidad al vínculo que puede fortalecerlo. Los celos son parte del desarrollo emocional de los seres humanos. Normalmente se dan cuando la persona siente inseguridad o es inmadura, y suelen presentarse más en la adolescencia y los primeros años de la juventud, cuando el psiquismo se encuentra en desarrollo.

Los estados de celos forman parte de nuestra vida, ya que pueden surgir en cualquier momento como parte de nuestra naturaleza, en forma normal se manifiestan de forma moderada, sin afectar el equilibrio mental ni el contacto con la realidad.

Sin duda los celos son extremadamente nocivos en la vida de una pareja si no son tratados con la delicadeza que amerita o mediante un tratamiento adecuado.

7.- RELACIONES DEPENDIENTES

En una situación de una relación de pareja, se puede producir un conflicto (problema), que haga que los miembros de la pareja tomen 2 decisiones: o trabajar conjuntamente para solucionarlo o romper la relación.

Pero puede ocurrir que uno de los miembros de la pareja opte por negar la evidencia de este conflicto, o se autoinculpe constantemente cada vez que hay un problema. Si esta situación de autoinculpación se perpetúa, se produce entonces una desigualdad de roles en la relación, donde uno tiene más poder que el otro. El que tiene menos poder, se queda enganchado al otro, produciéndose entonces una relación adictiva ya que éste "necesita al otro” de una manera enfermiza y es capaz de anularse y negar evidencias solo por estar con él.

El resultado final es que la personalidad del dependiente se anula en la del dominante, que puede o no ser consciente de lo que hace.

ROBERTO (36) Y ESTELA (31), al final decidieron "darle un tiempo” a su pareja por lo regresivo que suponía para ella estar común Roberto que le hacía recordar a su violento padre, produciéndole tanto daño que hasta le costaba trabajar y ser feliz. Roberto por su lado decidió apartarse, consciente de que habían llegado a la estructura inamovible de la relación donde no les quedaba más que hacer. Esta pareja atravesó por: celos, dependencia psicológica, falta de comunicación, mal manejo tiempo junto, comunicación nociva, apego ansioso. Y una historia y prehistoria de Estela que excede a estas breves líneas. Durante 6 meses estuvieron separados, se reencontraron en una fiesta y volvieron a estar juntos, reestructurando su pareja en el amor y la tolerancia.

Por Bruno Jerez. Psicólogo & Abogado.

Dr.  BRUNO JEREZ

PSICOLOGO - ABOGADO

9 DE JULIO 486- CATAMARCA