El estado deplorable es producto de la falta de
mantenimiento por parte del municipio, que es el órgano encargado de la
custodia y cuidado de las cosas y espacios que son de todos.
Efectivamente, y tal como ya lo consignáramos en varias
oportunidades, en una breve recorrida pudimos constatar que el edificio se
encuentra totalmente decadente, el que en sus comienzos había sido motivo de
orgullo para los andalgalenses, hoy es causa la vergüenza primera cuando llega
a esta ciudad, lo que no puede ser porque la Terminal ha sido construida en medio
de singular escándalo, y ha costado demasiada plata proveniente de las regalías
mineras.
Baños destruidos, caños rotos, mampostería que se desprende,
techos que se llueven, pisos que se hunden, jardines que se secan. Realmente
una clara muestra de abandono, negligencia y falta de compromiso para con las cosas de la comunidad.
Lo que llama poderosamente la atención, es el estado en que
se encuentras las múltiples farolas del alumbrado perimetral que le otorgaba un
sesgo de identidad a la edificación, de la cual, solamente funcionan tres,
dispersos por aquí y por allá. En realidad, esas luminarias son lo primero que
se nota, mucho más ahora que aledaño a la terminal, se construyó el predio del
festival, lo que produce que mucha más gente visite el lugar.
Los denunciantes del abandono, quieren por este medio, hacer
un llamado de atención al intendente Páez y al secretario de Obras Pública, un
tal Alanís para que a la brevedad, procedan a, literalmente, reconstruir la
Terminal de Ómnibus de esta ciudad de Andalgalá, de lo contrario, "tomaremos
medidas más contundentes, porque se trata del lugar en el que trabajamos todos
los días”, aseguraron, con todo lo que ello implica.