Con la presentación de “Guarda-polvos”, Víctor Martínez invitó a repensar la educación

El Día del Maestro, el viernes 11 de septiembre, fue la jornada elegida por el docente, escritor, investigador y documentalista Víctor Leopoldo Martínez para presentar en Catamarca “Guarda-polvos. Aorta pedagógica de la dependencia”, un ensayo en tres tomos sobre la educación argentina.
sábado, 12 de septiembre de 2015 11:48
sábado, 12 de septiembre de 2015 11:48

La presentación se llevó a cabo en la sala Ezequiel Soria del Cine Teatro Catamarca y contó con un buen marco de público que siguió con interés los distintos momentos que tuvo el acto, que incluyó la bienvenida por parte del director del diario El Esquiú, Diego Herrera, la proyección de dos cortometrajes realizados por Martínez junto a alumnos de escuelas de la ciudad de Buenos Aires, las palabras del autor y un emotivo racconto de experiencias de parte de maestros rurales catamarqueños.

En "Guarda-polvos” Martínez analiza los males de la educación argentina, intentando despojarse del "manual del colonizador”, algo que le costó trabajo puesto que, como todos los que se educaron en el sistema educativo nacional, también su formación tuvo esa influencia.

Martínez lamentó que el modelo educativo argentino mantenga, desde mediados del siglo XIX, su dependencia del modelo europeo e instó a repensar la educación como "un hecho político”.

"Es necesario rediscutir toda la educación argentina, pensándola desde el lugar de argentinos y latinoamericanos que queremos ser. La falencia de nuestro sistema educativo está en los contenidos. Las formas han ido cambiando pero no el fondo, que son los contenidos, donde está nuestra dependencia cultural y de pensamiento”, señaló.

Promediando la presentación y para aludir a un capítulo de su obra denominado "Aroma de jarillal” invitó a Fernando Oscar Salcedo, maestro rural en el Impenetrable Chaqueño; Julio Argentino Flores, maestro de la escuela de Punta del Agua, en Tinogasta; Antonio Ignacio Molina, maestro en Caleta Olivia; y Mamerto Rodríguez, maestro en Alto de la Sierra, en el Chaco Salteño a contar sus experiencias docentes y sobre todo de vida en esas comunidades donde la escuela fue durante mucho tiempo la única institución presente.

Con esos testimonios, todos de maestros catamarqueños egresados de la escuela Normal Fray Mamerto Esquiú, la presentación asumió una forma de homenaje a esos docentes que hacen Patria desde su compromiso con la educación rural. Y dejó un resquicio de esperanza para buscar alternativas a los males que aquejan la educación argentina.