Cuando se conocieron parecía que habían tocado el cielo con
las manos… estaban enamorados, al poco tiempo se fueron a convivir y resaltó
prontamente el carácter explosivo de él y la celotipia de ella, se trasformaron
en verdaderos controladores maníacos el uno del otro.
Nadie está exento a vivir una relación disfuncional pero, lo
paradójico es quedarse o atrapado en ellas, meses o años, padeciendo, sin
encontrar salida, temeroso de la misma soledad con una severa negación, con
miedo al cambio , con dolor.
¿Qué es una relación de pareja disfuncional? Simplemente es una relación de dos personas
que se ha tornado disfuncional y enfermiza, donde se proyectan los elementos
más antiguos de cada individuo.
En la práctica clínica me he encontrado con parejas
disfuncionales:
• Relaciones donde las infidelidades son frecuentes.
• Relaciones donde hay violencia verbal y/o físicas
sucesivas.
• Relaciones donde hay alcoholismo y/o drogadicción en uno
o, ambos protagonistas.
• Relaciones donde cada uno de los individuos viven en su
propio "mundo”, aislado y separado del otro y pasa aun viviendo bajo el mismo
techo.
• Relaciones donde ya no hay amor pero, se mantienen juntos
por mantener las apariencias o, por conservar su estatus socio-económico o
dependencia económica.
En las relaciones consolidadas también puede pasar por
momentos críticos por pruebas y por desafíos por crisis y dificultades. Que
suele durar un tiempo y luego la consolidación afectiva termina uniendo a la
pareja y la vuelve más fuerte. Pero, cuando la negatividad, la insatisfacción o
la desarmonía se hacen habituales en la relación es allí donde sin duda nos
encontramos en presencia de una disfuncionalidad, que va en "contra” del amor y
un sano compartir.
Es importante entender que las personas en pareja deben
estar alertas para que la relación asertiva se conserve, generando espacios de
reflexión en la pareja, de comunicación, de intimidad. Preguntas como ¿me siento bien con ésta persona?, ¿realmente me valora y me respeta?, ¿existe
la lealtad entre ambos?, ¿existe compatibilidad? Y, sobre todo, ¿qué dicta mi experiencia con mi pareja? Los sentimientos
nos hablan, nuestro cuerpo nos habla también y la experiencia ayuda a la
reflexión inteligente.
Cuando una persona que está "atrapada” en una relación de
pareja disfuncional, empieza a "darse cuenta” del dolor, de la angustia, de la conflictividad, del vacío
emotivo va a sentir la imposibilidad de un cambio positivo y viable. Esta misma
persona, en algún momento puede darse cuenta del malestar en que se encuentra
sometido, del destino cruel vivido, reconocer su actualidad y cambiar. Otros no
tienen la misma suerte y quedan entrampados en un laberinto moral.
Volviendo al caso, José sufrió un abandono materno en su
primera edad (padece de ansiedad de separación) por lo que permanentemente
proyecta ese abandono temprano en esta pareja (sin darse cuenta- a nivel
inconscientemente). Andrea en cambio tuvo su infancia sobreprotectora, padres
excesivamente presentes, invasores (ella nunca abandona). Así es que ambos al
unirse en pareja van a purgar sus aspectos más regresivos.
Reconocer esto y hacer todo lo necesario para superarlo, es
un acto de suprema humildad, valentía y amor propio que, a la larga,
contribuirá positivamente en el desarrollo personal, aunque la pareja debiera
disolverse. La pareja se hace de a dos y los dos deben poner energía activa en
la superación. Ambos tienen idéntica responsabilidad.
Tipos más comunes de disfuncionalidades.
Agobiante y Controladora.
En esta relación existen los siguientes patrones de
comportamiento:
• Deseo de convertirse en el centro de atención de y amor de
la pareja.
• Siente como competencia los afectos que su pareja invierte
en los demás, amigos, familia, etc.
• Devoción negativa hacia la pareja, muy alto nivel de
entrega, desea tenerla todo el tiempo a su lado, absorbente.
• El exterior es vivido como una amenaza (familia, amigos,
compañeros).
• Para ejercer su control lo justifica y disfraza diciendo
que lo hace por amor y preocupación, claro que hay que ser conscientes de que
la persona controladora no se da cuenta de su actitud.
Encubridora.
• La persona controladora no cumple con lo mismo que exige,
y sabiendo que no tiene ningún derecho a hacerlo continúa exigiendo. Vos no saliss con tus amigas, pero yo sí con los
míos.
• Conducta de doble moral por temor a que su pareja haga lo
mismo que él hace.
• Control excesivo en la pareja a fin de ahuyentar los
fantasmas de la infidelidad que el mismo alienta.
Conflictuada y beligerante.
• Intercambio constante de Agresiones, que son iniciadas por
cosas insignificantes.
• Ofensas marcadas, violencia psicológica, insultos,
desvalorizaciones.
• Intercambio constante de acusaciones.
• La pelea es una forma habitual de comunicación.
Manipuladora.
• Se manejan por insinuaciones y mediante la culpa del otro.
• Lo que insinúa tiene por objeto sabotear los deseos o
planes de la pareja, para reafirmarse en posesión de ella. Ejemplo, el decir
que la pareja es egoísta porque se dedica tiempo a sí misma.
• Falta de compañerismo.
• Todo lo que hace que el otro se desarrolle constituye una
agresión a la relación.
• Se busca minar la alegría, iniciativa o decisiones del
otro.
Bruno Jerez. Psicólogo
& Abogado.