El evento fue organizado por la Asociación Indigenista y
Folklórica de Andalgalá (AIFA) y la Fundación ProArte Andalgalá, con el
auspicio de la Secretaría de Cultura.
AIFA, produjo los libros de doña Eloísa, compilando las
poesías en un trabajo conjunto entre distintas organizaciones que pusieron el
apoyo para dar vida a este acto que tuvo un alto contenido emotivo para todos
los presentes.
Uno de los primeros en exponer fue el Presidente de la
Asociación Indigenista y Folklórica de Andalgalá, (AIFA), Juan Carlos Allosa, quien destacó la obra de
la extinta poetisa, marcando el compromiso de esta Asociación con estos hechos
trascendentes que tiene la cultura local.
También, hizo uso de
la palabra la Secretaria de Cultura, Leila Haddad Fuentes, quien relató entre
otras algunas remembranzas vinculadas su niñez y su encuentro con doña Eloísa
Pelegrina de Mazzucco, saludando y distinguiéndose como buena persona, vecina y
poeta, en especial, dedicada a sus hijos, motivo de la mayoría de sus
inspiraciones, compartiendo al final una de sus poesías, que marcaban la
partida de sus hijos de su hogar y cómo ella se refugió escribiendo y anhelando
la vuelta de su prole para poblar su casa.
Carlos Bize Guerra, quien hizo la crítica de la obra,
subrayó las cualidades y virtudes de doña Eloísa, describiéndola como una madre
excelente, magnánima, buena persona, buena vecina y buena poeta. Bize, describe
en un fragmento de su presentación, que al tomar contacto con el texto, es cuando el lector penetra un poco dentro del
ser interior del que escribe para conocer sus sentimientos y emociones.
Describió asimismo que le tocó vivir este momento como una
epifanía, una revelación, una cuestión cósmica, sintiendo la presencia de ella en el momento de la
presentación. También puntualizó que al hacer esto se vencía a la muerte, ya
que esta última palabra representa olvido, sin embargo, no existen el olvido
para quien se la homenajea y se valora su obra. Sencilla, dulce, educada,
tratable, con una proverbial generosidad, formó su hogar con su compañero de
vida, lo afianzó con valores y lo transmitió a sus hijos, pero también hubo
otros hijos, sus alumnos a quienes también dispensaba ese trato y cordialidad
que la caracterizaron. Otra cualidad que también resalta Bize fue que sus
escritos son simples sencillos y con la profundidad que marcan a los grandes
poetas.
Desde el Grupo Literario Tantanakuy, la profesora Ana María
Sacchetti, también sumó elogios para la docente que en vida supo compartir con
tantas generaciones de andalgalenses a
los que cuidó y orientó no solo en la enseñanza seglar sino en la vida.