Estos
retiros instaurados por Ignacio de Loyola, el santo fundador de la Compañía de
Jesús, son una invitación que hace Jesús a retirarse a un lugar solitario para
descansar un poco (cfr. Mc, 6,31) y encontrar silencio.
Los
ejercicios espirituales brindan un tiempo de gracia para encontrarse con Dios y
con uno mismo, dejando de lado tensiones, angustia y preocupaciones. Con
silencio de corazón, en sosiego y tranquilidad, la persona podrá encontrarnos
con Cristo, poner su vida ante Él, y revisarla y escuchar a Dios que habla por
su Palabra y en la oración.
Hay un antes
y un después de esta experiencia espiritual. Sólo se pide apertura y
disponibilidad para hacerlo con recogimiento, lo cual ayudará a revisar la vida
personal y a discernir cuál es la voluntad divina. Seguramente este retiro
espiritual se convertirá en una herramienta muy útil para organizar la vida
diaria de acuerdo a los designios que Dios tiene ya predestinados para cada
uno.
Los
interesados pueden solicitar más información en la sede o la secretaría del
Obispado de Catamarca, San Martín 655, al teléfono 4422003, durante la mañana,
de lunes a viernes.