Manuel Castilla fue uno de los autores emblemáticos de Salta y su vasta obra continúa posicionándolo como un autor vigente en estos tiempos. Fiel a su raíz folclórica, sus versos identifican al hombre con su tierra natal, además escribió la letra de muchas obras musicalizadas por su inseparable amigo, el Cuchi Leguizamón, hoy clásicos pero que -en su momento- contribuyeron a la renovación del folclore argentino.
Su extensa obra mereció a lo largo del tiempo diferentes reconocimientos. Precisamente en este marco y teniendo como escenario a la Expo Libro 2016, se presentó un libro que conjuga la totalidad de su obra titulado "Manuel J. Castilla. Obras Completas", editado por el Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta y Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) con distribución a nivel país en diferentes librerías.
La presentación estuvo a cargo de la salteña María Eugenia Carante, profesora en Letras e integrante del comité asesor del Fondo Editorial de Salta quien, entre otros aspectos, vinculó el trabajo de Castilla con Catamarca y su gente, a través de la zamba "La Catamarqueña” donde compartió su composición con Eduardo Falú. "Fue una de las voces más genuinas que refundó la poesía del Noroeste, además de destacarse su trabajo en la musicalización de innumerables obras que se han convertido en verdaderos clásicos en el cancionero folclórico nacional”, explicó la disertante. Al momento de realizar una reseña de la obra del poeta salteño.
Luego y tras destacar el contenido del prólogo del libro que estuvo a cargo del poeta catamarquueño Leonardo Martínez –fallecido el 10 de octubre- Carante leyó diferentes poemas escritos a lo largo de su carrera por Castilla.
Además, explicó que este libro consiste en la compilación de catorce títulos de Castilla (1918-1980), desde el inicial "Agua de lluvia" (1941) hasta el inédito "Canto del cielo", pasando por "La niebla y el árbol", "Copajira", "El cielo lejos", "Bajo las lentas nubes".
Manuel J. Castilla nació en la casa ferroviaria de la Estación de Cerrillos (Salta), el 14 de agosto de 1918. Realizó estudios primarios en la Escuela Zorrilla para luego estudiar el secundario en el Colegio Nacional de su provincia natal. Se dedicó al periodismo y las letras. Es uno de los escritores fundadores del grupo "La Carpa". Además de sus colaboraciones en diarios y revistas nacionales, y publicó innumerables poemarios.
Entre los diferentes temas que aborda en su obra, Castilla habla del gaucho ("y es como si domara la tierra con su puro silencio"), del ají ("rabia de Dios, goteante y roja"), del búho ("soy el que cava en la noche su propia Sombra"), el toro ("como huracán de pie... árbol de cuatro patas azorado") y del tabaco ("Por el que mira largo y piensa que el tabaco florece en la ceniza/ con gusto a metal viejo y a polvo transitado").
Sus libros están atravesados por un decir coplero que se suma a sus referencias a los ritmos folclóricos: baguala, huayno, zamba. Para este último género compuso piezas ya clásicas de nuestro cancionero, entre otras, "Balderrama", La arenosa", "La pomeña", "Zamba del pañuelo" y "Maturana", en coautoría con el destacado músico Gustavo "Cuchi" Leguizamón, faceta por la que es un poeta muy conocido para el público catamarqueño.