Al finalizar el momento de oración se concretará una
peregrinación hasta la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del
Valle, donde se celebrará la Santa Misa a las 20.00, en la que se dará gracias
por la labor pastoral que desarrolla el movimiento en Catamarca y el mundo.
Sobre el movimiento
Se trata de un movimiento católico nacido en el seno de la
Iglesia y a su servicio, difundido a nivel mundial. Su objetivo principal es la
renovación religioso-moral del hombre y la sociedad. Su nombre proviene del
lugar donde nació: Schöenstatt, que significa lugar hermoso.
Se fundó en tiempos de la primera guerra mundial, el 18 de
octubre de 1914, fecha en que el Padre José Kentenich con un grupo de jóvenes
sellaron un pacto de amor de alianza con María en una capillita, convertida en
un lugar de peregrinación, de gracias. Un lema vital para su obra expresa "Nada
sin ti, Madre tres veces admirable, nada sin nosotros tus instrumentos”.
De su fundador
El Padre José Kentenich nació el 1 de noviembre de 1885. Su
primera labor pastoral fue la dirección espiritual del Seminario de los
Palotinos, congregación de Schöenstatt. De su personalidad se destacan los
rasgos de una paternidad singular y sobrenatural.
La obra del Padre José Kentenich tiene la misión primordial
de invertir todos los esfuerzos apostólicos en una cruzada para recuperar,
sanar y educar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo dándoles la capacidad
de vincularse orgánicamente con el mundo creado como un camino hacia Dios para
así pensar desde Él, amar en Él y vivir con Él.
Por ello la alianza de amor con María es la entrega total
del hombre a la Santísima Virgen para que ella lo eduque en el pensar, amar y
vivir. Que mediante el amor natural lleguemos al amor sobrenatural y que nos
santifiquemos en las pequeñas cosas de la vida diaria haciéndolas
extraordinariamente bien.
Para las personas que lo visitan con frecuencia, el
Santuario de la Virgen de Schöenstatt tiene tres gracias fundamentales.
La primera es el cobijamiento, que simboliza la sensación de
protección y de bienestar que implica peregrinar al Santuario.
La segunda es la transformación interior, que describe la
acción de María como educadora y acompañante del camino de crecimiento de las
personas.
La tercera es el envío apostólico, es decir, el impulso de
salir al encuentro de los demás para construir la comunidad nueva. Este es un
ideal de sociedad fundada en valores cristianos que tiene especial importancia
para los schöenstattianos.