El prelado catamarqueño destacó la figura del flamante
santo, indicando que "el Cura Brochero ha sido alguien que se ha dado cuenta de
la importancia que tiene la fe, el agradecimiento y, sobre todo, la oración. El
supo desde el primer momento que los cristianos que le eran confiados necesitaban
orar y para eso se esmeró en proponerles los ejercicios espirituales de San
Ignacio”.
Asimismo, resaltó que "quien no tiene miedo de estar con
Dios triunfará en la vida, quien está dispuesto a respirar siempre a Dios por
medio de la oración, de las obras buenas, del servicio, de la caridad fraterna,
ése tendrá paz, serenidad, en su corazón”.
En este sentido, afirmó que el Santo Cura Gaucho "fue un
maestro de oración, él enseñó a rezar a sus queridos serranos, enseñó a rezar
mostrándoles con su propio ejemplo. Los últimos años de su vida, recluido por
la enfermedad, por la vejez, por el abandono de muchos, sólo por su oración
pudo seguir sosteniendo la fe de sus queridos serranos”.
Es por ello que llamó a que "nosotros sepamos que solamente
si oramos con constancia, con confianza en Dios, podremos obtener de Él todo
cuanto necesitamos para tener paz en el corazón, para darle sentido a nuestra
existencia”, y rogó "que el Santo Cura Brochero pueda ayudarnos a profundizar
en el mensaje de la Palabra de Dios, a orar con mucha confianza y constancia”.
Catamarqueño interpretó el Himno a Brochero
Antes de dar inicio a la Santa Misa en la que el Papa
inscribió en el Catálogo de los Santos al argentino José Gabriel Brochero, el
catamarqueño Tomás Rodríguez interpretó el Himno al Cura Brochero "Un paso
aquí, un tranco allá”, en el órgano oficial del Vaticano. De esta forma, con
aires de cueca sonando en la plaza de San Pedro, se prepararon los corazones de
los miles de fieles que vivieron el gran día de gracia para toda la
Iglesia.