El hecho ocurrió en las proximidades del paraje denominado
Carachi, situado al norte de la Reserva Provincial de Laguna Blanca,
departamento Belén.
En esta oportunidad, el procedimiento tuvo un minucioso
proceso de investigación por parte de los agentes, quienes inspeccionaron una
vivienda y encontraron un arma de fuego y balas que habitualmente son empleadas
para cacerías ilegales. Además, los guardaparques hallaron diversos cueros de especies
protegidas provenientes de la caza furtiva, por lo que todo fue secuestrado y
trasladado a la dependencia policial de
esa localidad.
"Se decomisaron cueros de vicuña enteros, recortes y fibra
cortada de cueros, lo que hace difícil estimar el número de ejemplares cazados.
Se calcula que serían aproximadamente diez animales, a lo que se le suma un
cuero de gato andino, especie que está declarada en extinción en todo el país,
por lo que el daño ambiental ocasionado ha sido muy importante”, señalaron desde
el área.
Por último, la Secretaría del Ambiente informó que
continuará de manera permanente con su tarea de control y vigilancia en las
áreas naturales protegidas provinciales a través de su cuerpo de guardaparques
dado que es una de sus misiones principales, "buscando terminar definitivamente
con estas prácticas que van en contra de la posibilidad del manejo sustentable
de los recursos naturales”.