Previo a ello, a las 10 de la mañana, se brindó una
conferencia de prensa en un bar céntrico, y a las 18 horas, una charla en la
Biblioteca Popular Sarmiento, expuesta por Pablo Listró, integrante del LGTI
que pertenece a una línea interna del Partido Obrero.
Pedro Torres, integrante del Partido Obrero, explicó que
apoyan este movimiento. "Nosotros lo hacemos para que se abra el debate más
allá del prejuicio y de la homofobia, eso se tiene que terminar porque son
ciudadanos, seres humanos y de esa forma que participen y se vayan nucleando y
que se organicen”, manifestó.
Esta marcha fue el puntapié para que la comunidad se
organice de acá para adelante en diversas actividades. "Por ejemplo tienen la
fiesta del mariposón, creemos que esa fiesta tiene que ser convocada y hecha
por la comunidad, y los beneficios que salgan de esa fiesta tienen que ser
volcados en la misma comunidad y no personas ajenas que lucran con esta fiesta,
hay compañeros de la comunidad que tienen problemas de salud o laborales y esto
cubriría estos problemas”, señaló Torres.
A su vez, sostuvo que el Partido Obrero "tiene esa costumbre
histórica de estar en todas las luchas, por ejemplo con el tema de las mujeres,
la violencia de género, abuso de las fuerzas policiales, por ejemplo, el
Partido Obrero en la ciudad de Buenos Aires fue el impulsor de la ley de la
inclusión laboral trans, esto fue un éxito muy grande en el sentido que son
seres humanos y no queremos que se prostituyan, el estado debe abogar por ello”.
Lejos de lo que se suponía, siguiendo tradiciones de
intolerancia y homofobia, el evento no generó la expectativa que analizaban los
opinólogos, y literalmente pasó casi desapercibido, no sólo por la ciudadanía
común, sino por la comunidad gay local.
Al final, los marchantes gay se mezclaron con los marchantes
antimineros que cada sábado invaden la Plaza 9 de Julio de la ciudad de
Andalgalá.