Jésica Araceli Monges, de 23 años, fue picada por un alacrán
el pasado 20 de octubre en su vivienda ubicada en la zona norte de la ciudad. La
joven estuvo padeciendo los síntomas de la enfermedad durante 19 días y murió.
De acuerdo lo que planteó la madre de la joven, no habría
recibido la atención adecuada para este tipo de casos en los que se debe actuar
de inmediato. Estuvo en el Hospital San Juan Bautista, en un sanatorio privado,
una posta y el SAME.
Al no tener mejoras en su estado de salud, su madre la llevó
al Hospital Padilla, de la vecina provincia de Tucumán, donde le detectaron los
síntomas de alacranismo grave que había afectado a otros órganos de su cuerpo.
Finalmente, en la madrugada del pasado sábado la joven
falleció.