La coordinación estuvo a cargo de Samuel Bossini, escritor y
asesor de letras del CFI, junto a Menegazzo hicieron un repaso de la historia
del libro y hablaron acerca de la importancia de la imprenta y del papel en
esta historia. Un cambio radical que mencionaron fue la llegada de internet, lo
que hizo pensar en el fin del libro en papel, sin embargo, pese al e-book y la
accesibilidad que supone lo digital, el libro subsiste, y está tomando nuevo
auge en los últimos años.
"El prestigio del libro es innegable”, dijo Menegazzo, y los
participantes estuvieron de acuerdo en que la palabra escrita tiene más valor,
sobre todo en asuntos legales.
Fue una charla distendida en la que disertantes y
participantes desgranaron las ventajas y desventajas de leer un libro en
internet, y la mayoría opinó que prefiere hacerlo en papel, hojearlo, sentir su
olor, tener la posibilidad de marcarlo. "La relación que uno establece con un
libro, el afecto, es algo que no sucede con los libros que uno puede leer por
internet, es algo que no se puede comparar”, dijo una de las asistentes.
La charla y el curso sobre restauración de libros son
organizados por el Consejo Federal de Inversiones y la Dirección de Bibliotecas
y Archivo de la Provincia.