Para festejar de la mejor manera este centenario, se
llevaron a cabo los trabajos de remodelación y recuperación del templo,
coordinados por Párroco, Pbro. Carlos Robledo. Los actos contaron con la
presencia de la intendenta Roxana Paulón, entre otras autoridades y el pueblo
en general.
Durante la celebración se leyó el decreto municipal
declarando Día de Júbilo para toda la localidad por los festejos en honor al
centenario de la Capilla ubicada en el barrio Las Lomas.
El arquitecto Daniel Sáenz, a cargo de la obra, agradeció a
la comisión por el "esfuerzo enorme para llegar a concretar la remodelación y
refacción interior de la Iglesia”, dijo. También compartió con los presentes el
esquema del trabajo realizado, destacando la remodelación completa del altar y
el ambón realizados con mármol italiano; la recuperación y puesta en valor de
columnas y urnas laterales, como también la iluminación y ventilación del
templo.
Por su parte, la Sra. Estella María Reynoso destacó el
trabajo mancomunado de la comunidad y la importancia de este acontecimiento
especial para todos los habitantes del lugar.
Durante la Santa Misa, el Obispo bendijo el agua, con la que
roció al pueblo, las paredes y el altar para purificarlos. También bendijo el
ambón desde donde se proclamó la Palabra de Dios.
Luego de la Liturgia de la Palabra, el Pastor Diocesano
procedió a ungir el altar y las cruces colocadas en las paredes. Por la unción
del Crisma, el altar se convierte en símbolo de Cristo, que es y se llama por
excelencia "el Ungido”.
Luego, puso incienso en el brasero colocado sobre el altar
como signo de la oración de la Iglesia, que sube hasta el trono de Dios.
Finalmente, se revistió el altar y se encendió la luz de las
velas.
Cada uno de estos momentos fue vivido con mucha emoción y
atención por todos los presentes.
Una vez concluida la ceremonia, las autoridades
eclesiásticas y civiles, y los vecinos firmaron el acta de lo acontecido, y
besaron el altar consagrado.