El templo se vio repleto de familias que arribaron con sus
niños vestidos como santos y santas, en una creativa propuesta que cada vez
tiene más adeptos en la zona norte de la ciudad capital. Con el objetivo de
celebrar la cercanía y amistad de los santos, los niños vestidos como ellos
tuvieron un lugar destacado en la celebración eucarística, junto al
presbiterio.
Más de 50 niños, entre ellos algunos bebés, se vistieron del
Santo Cura Brochero, Padre Pío de Pietrelcina, Virgen de Guadalupe, Santa Rosa
de Lima, San José, San Antonio de Padua, Jesús en la última cena, Santa
Teresita, San Juan Pablo II, San Francisco de Asís, Santa Lucía, Santa Helena,
Virgen del Valle, entre otros.
El P. Granillo agradeció a las familias por haber llevado a
sus hijos y destacó que todo niño es santo, y que seguramente los santos que
representaron serán sus guías e intercederán especialmente por ellos.