Los
controles se realizan en el PH del agua y del cloro residual, las condiciones
edilicias de baños, vestuarios y de las piletas, higiene del predio y sus
alrededores, y que los guardavidas posean el correspondiente certificado que
los habilita como tal otorgado por la Dirección Provincial de Defensa Civil.
"Hasta el
momento hemos visitado cuatro natatorios y los resultados fueron más que
satisfactorios”, manifestó Ana Salcedo, administradora de Bromatología
municipal, quien además remarcó que los controles continuarán de manera
periódica durante toda la temporada de verano, tal como se lleva a cabo durante
el año en las piletas climatizadas.
También se
les solicitó a los propietarios de los natatorios que tengan un kit de control
del agua y registrar en unas planillas los niveles del PH del agua y del cloro
residual.
"Con los
controles periódicos que realizamos desde el área y con la colaboración de los
propietarios en cuanto al higiene del lugar queremos que los chicos no sufran
ninguna enfermedad”, expresó Salcedo.