Si bien restan algunos días para que finalice la prórroga, se realizó la inspección por toda la peatonal ordenando los puestos que nuevamente se instalaron, inclumpiendo el retiro que se había pactado. En consecuencia, se elaboraron actas a los propietarios de motocicletas que se encontraban estacionadas, obstaculizando el paso público, y se clausuraron dos locales que ocupaban la vereda para su venta.
"Ante nuevos desbordes e irregularidades, hemos advertido una vez más a los vendedores y a los locales. Estamos siendo muy exigentes en el cumplimiento de lo dispuesto y acordado anteriormente con ellos mismos. Absolutamente todos fueron notificados y es de público conocimiento que nuestro actuar es bajo ordenanza”, explicó la Mariela Romero, jefa del área. Romero también explicó que todos los vendedores ambulantes fueron reubicados y se convino con ellos el lugar en donde pueden apostarse para vender.
Los trabajadores informales que comercializan sus productos en la calle deben cumplir con las condiciones establecidas, respetando las dimensiones marcadas, mientras que los locales deben evitar la invasión pública. Se controla además, el uso de bancos, faroles y hasta los canastos de basura en algunos casos, que se utilizan para la exposición y venta.
El 1ª de marzo, es la fecha tope otorgada por el municipio, para que cada vendedor se instale en los lugares asignados.
Invasión de motos
Acerca de las motos estacionadas en clara infracción, aseguró que "está totalmente prohibido ocupar la vereda por vehículos, y la peatonal, como su nombre lo indica es precisamente para el uso exclusivo de los colindantes sin obstáculo alguno”.