La celebración se inició en la entrada del templo con la
bendición de las candelas y se ingresó procesionalmente para continuar con el
desarrollo de
En su homilía, el sacerdote destacó que "en las Sagradas
Escrituras cuando se utiliza el símbolo de la luz quiere significar vida.
Entonces estamos tomando entre nuestros brazos la vida divina, la vida de Dios.
La luz también significa Verdad. Jesús es también la verdad que necesitamos
para vivir. Esta luz también significa el bien, que nos hace buenos”.
"Nos vamos a llevar esta luz a nuestra casa. Hagan este
ejercicio con la velita, que es símbolo de Jesús, y le demos gracias por haber
conocido al Salvador, y cuando en algún momento de la vida necesitemos verdad y
bien, prendan la vela. No la lleven para tenerla de adorno. Qué significativo
es este gesto, y si ponemos la confianza en el Señor recibiremos vida, verdad y
bien”, indicó el Padre Acevedo.
Refiriéndose al Evangelio, que habla de una anciana quien al
enterarse que Jesús estaba en el templo comenzó a decirles a todos que el
Salvador ya está entre nosotros, afirmó que "justamente ésta es también nuestra
tarea, nuestra misión de bautizados. Si realmente hemos acogido al Señor Jesús,
debemos anunciar a todos que ya está entre nosotros y que nos puede salvar”.
Antes de la despedida final, el Padre Acevedo agradeció a
los fieles presentes por compartir