El mecanismo más común de estafa electrónica, y el que
identificó Eset -compañía de seguridad informática-, es a través de un email.
Funciona así: los usuarios, generalmente de MasterCard, reciben un correo
electrónico proveniente desde una dirección oficial -como bien puede ser
[email protected] avisando que el servicio que la entidad de
crédito les venía prestando, dejará de tener vigencia.
El asunto del mail suele ser "Estimado socio”, lo cual
incrementa su nivel de legitimidad, ya que la despersonificación es la
principal herramienta que tienen los gestores de la estafa. Todo el contenido
del mensaje gira en torno a mismo eje: el servicio va a ser dado de baja.
El paso siguiente es la supuesta reactivación del servicio a
través de una URL que el mismo mail provee. Si clickeamos, seremos redirigidos
hacia un nuevo sitio en el que aparecerán varios espacios en blanco a completar
con nuestros datos personales y bancarios. Pero no es verdaderamente MasterCard
quien está recavando esa información, sino un grupo de hackers dispuestos a
gastar todo nuestro dinero.
El modus operandi es similar en el caso de VISA, aunque la
dirección de origen ya genera sospechas, ya que es [email protected] la que suele
mandar este tipo de mails. Desde Eset determinaron que la utilización del
dominio Speedy y el lenguaje escrito español son una prueba de que los
estafadores están al asecho de víctimas latinoamericanas.
Recomendamos que, si llegan a recibir un mail de estas
características, no lo respondan ni clickeen en ningún hipervínculo o URL, todo
se soluciona con un llamado directo a VISA o MasterCard para despejar cualquier
duda.