Las bajas temperaturas favorecieron a que las mangas de
langostas no se desplacen de una zona a otra, sin embargo no se las pudo
controlar como se pretende.
"Hace un tiempo atrás comenzaron a aparecer focos pequeños
en la zona de Amanao, camino a Belén para ser más preciso, ya antes había otro
foco en la zona de la ruta 46 hasta Saujil, en esa zona un poco lo controlaron los diferimientos” dijo Luis
Sacchetti, jefe de Agronomía de Zona de Andalgalá.
La delegación de SENASA tiene conocimiento de la presencia
de la plaga en el departamento ya que son ellos los encargados de controlarla.
"Ahora estos días de lluvias nos favorece a nosotros porque
la langosta no avanza, se mantiene quieta, esperamos que nos manden los
productos porque esto de entrar al campo significa mucho gasto de personal, de
combustible, de productos, es necesario tener todas las condiciones para
hacerlo, es un presupuesto grande”, señaló.
Por el momento, las langostas no afectaron ningún cultivo. Sin
embargo, el daño lo sufren los ganaderos que tienen su ganado pastando a campo
abierto.
"Lo mejor que debemos hacer es tratar que la langosta no
pase al estado de voladora porque esto es casi incontrolable pero vamos a hacer
todo lo posible para que esto no avance”, dijo.