Homenaje de los intendentes a la Virgen del Valle

El martes 5 de abril, en el tercer día del Septenario en honor a Nuestra Señora del Valle, los intendentes de Capital, Lic. Raúl Jalil, y del interior provincial, con sus respectivos gabinetes, llegaron a los pies de la Sagrada Imagen para rendirle su homenaje durante la misa central de las 21, presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, en el marco de las festividades marianas.
miércoles, 6 de abril de 2016 11:07
miércoles, 6 de abril de 2016 11:07

Durante su homilía, el Pastor Diocesano manifestó que "uno de los frutos más llamativos de la Pascua fue la fraternidad que se fue gestando entre los primeros convertidos a la fe cristiana. El hecho de que los primeros cristianos pusieran todas sus posesiones en común y se ocuparan de los más pobres fue atrayendo la atención de la gente”. Y agregó que "esta experiencia real, con sus más y sus menos, se convierte en un paradigma y en una verdadera motivación para el afianzamiento y madurez de nuestras comunidades, que también deben dar una clara imagen de unidad y caridad fraternas, hacia adentro y afuera de la misma”.

En otro tramo de la predicación afirmó que "mientras el mundo siga dando la espalda a Dios y siendo indiferente a las enseñanzas espirituales para entregarse a lo puramente material y al dinero, no podrá renacer del Espíritu Santo. Y quien no renace del Espíritu Santo sigue sumido en la tristeza, el miedo, la duda y el sinsentido de la vida, fingiendo felicidad y alegría mientras las fuerzas lo acompañan”.

Y enfatizó que "si los seres humanos no nos volvemos a Dios por medio de cambios profundos terminaremos no soportándonos a nosotros mismos. Pero si acogemos a Jesucristo, si reconocemos que la materia no proporciona salvación, si aceptamos que esta vida terrena es transitoria y que nada de este mundo nos puede salvar, excepto el Hijo de Dios hecho hombre, entonces sí obtendremos la paz que serena los corazones y los impulsa a amar sin reservas hasta el perdón, cuantas veces fuera necesario”.

En el momento de preparar la mesa eucarística, los alumbrantes acercaron las ofrendas hasta el altar consistente en distintos elementos que serán destinados a la atención de los hermanos peregrinos.

Programa para hoy

05:30  Santo Rosario y Regina Coeli.

06:00  MISA. Diócesis de Concepción y La Rioja.

07:00  Laudes.

07:30  MISA. Poder Judicial de la Provincia, Policía Judicial, Justicia Federal y Ex Magistrados. Colegio de Abogados, Escribanos, Tribunal de Cuentas, Procuradores y demás profesiones afines.

08:30  MISA. Ámbito Estatal, Municipal y Privado de Servicios Públicos. (EC Sapem, Aguas de Catamarca Sapem, Ecogas) y demás entidades afines.

10:00  MISA. Ámbito Estatal de Obras Públicas. Vialidad Provincial y Nacional. CAPE.

11:00  MISA. Ámbito Privado de las Obras Públicas (Empresas y Comercios del rubro, Círculo de Ingenieros, Agrimensores, Arquitectos y demás profesiones afines).

12:00  Regina Coeli. Letanías.

16:00  Vallecito. Homenaje de los niños.

18:30   Santo Rosario.

19:00  MISA. Ministerio de Desarrollo Social. Asociaciones de   Instituciones Eclesiales de Promoción Social. Pastoral Social. Caritas.

20:00  REZO DEL SEPTENARIO. Parroquias San Pío X y San Jorge.

21:00  MISA. Ámbito del Deporte Estatal (provincial, municipal), Clubes, Círculos, Federaciones, Asociaciones Automovilísticas, Club Autos de Época. Cámara de Comercio. Sindicato de Comercio. Centro de Empleados de Comercio.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILIA

Queridos Devotos y Peregrinos:

La temática que se nos propuso meditar este día nos invita a convencernos de que la Misericordia que viene de Dios nos ayuda a ser comunidad. Por tanto, cuánto la necesitamos para poder ir formando y afianzando nuestras comunidades a ejemplo de las primeras comunidades cristianas que tenían un solo corazón y una sola alma (Hch 4,32).

Uno de los frutos más llamativos de la Pascua fue la fraternidad que se fue gestando entre los primeros convertidos a la fe cristiana. El hecho de que los primeros cristianos pusieran todas sus posesiones en común y se ocuparan de los más pobres fue atrayendo la atención de la gente. ‘Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno’ (Hch 4,34-35). Este testimonio de vida hacía creíble la fe que profesaban y predicaban.

Esta experiencia real, con sus más y sus menos, se convierte en un paradigma y en una verdadera motivación para el afianzamiento y madurez de nuestras comunidades, que también deben dar una clara imagen de unidad y caridad fraternas, hacia adentro y afuera de la misma. Así estaremos en sintonía con lo que pidió Jesús en la última cena ‘que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno, para que el mundo crea’ (Jn 17,21-22).

El lenguaje del amor auténtico es comprensible para todos. Todo ser humano percibe cuando es amado porque esto lo edifica, lo sana y dignifica.

¡Qué bueno que podamos decir desde lo profundo de nuestro corazón como el salmista: ‘Tus mandatos son fieles y seguros; la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término’ (Sal 92,5), para poner en práctica todo lo que Él nos enseña, y así seremos constructores de sólidas comunidades.

También a nosotros, hoy, Jesús nos está diciendo: "tienen que nacer de nuevo” (Jn 3,5), y tienen que creerme si quieren alcanzar la Vida Eterna (Jn 3,15).

Cuando Jesús habla de nacer de nuevo se refiere a que necesitamos convertirnos y renovarnos por completo; que tenemos que aceptarlo incondicionalmente y que hemos de acogernos a la salvación que nos ofrece.

Mientras el mundo siga dando la espalda a Dios y siendo indiferente a las enseñanzas espirituales para entregarse a lo puramente material y al dinero, no podrá renacer del Espíritu Santo. Y quien no renace del Espíritu Santo sigue sumido en la tristeza, el miedo, la duda y el sinsentido de la vida, fingiendo felicidad y alegría mientras las fuerzas lo acompañan.

Si los seres humanos no nos volvemos a Dios por medio de cambios profundos terminaremos no soportándonos a nosotros mismos. Pero si acogemos a Jesucristo, si reconocemos que la materia no proporciona salvación, si aceptamos que esta vida terrena es transitoria y que nada de este mundo nos puede salvar, excepto el Hijo de Dios hecho hombre, entonces si obtendremos la paz que serena los corazones y los impulsa a amar sin reservas hasta el perdón, cuantas veces fuera necesario.

Por tanto, le pidamos a nuestra querida Madre del Valle que nos ayude a ser dóciles al Espíritu Santo para que renazcamos y llevemos una nueva vida signada por la Misericordia que proviene del Buen Padre Dios. ¡¡Así sea!!

Galería de fotos

3
1

Comentarios