Los más inquietos son los trabajadores que se encuentran
bajo contrato o becados que al no contar con una obra social y por los magros
aportes que reciben se les hace imposible adquirir la vacuna.
Por ello, entienden que ante la carencia que existe en el sector
publico, el intendente debería tomar la decisión política de "cuidar su salud”,
dado a que diariamente están en contacto con el publico en las diferentes áreas
en las que les toca desempeñarse sin dejar lado las inclemencias del tiempo y
el alto grado de enfermedades respiratorias que se registra en esta época.
La inquietud se acrecienta aun más porque en las últimas
horas falleció un empleado municipal por una afección respiratoria.
Por otra parte, los barrenderos deben realizar sus tareas
con zapatillas u otro calzado que no es adecuado para dicha tarea por lo que se
ven constantemente expuestos a enfermedades, a esto le debemos sumar que no
cuentan con ropa de abrigo, deuda pendiente de la gestión actual desde sus
comienzos.
Para consideración de la comunidad.