A pesar del aniquilamiento de los naturales, esta población
no ha parado de crecer, solamente por voluntad de sus habitantes que le ponen
garra y mucha pertenencia, aún con los malos gobiernos locales y de la falta de
conducción institucional, política y ahora, religiosa.
Francisco de Nieva y Castilla no se imaginaría lo que los
andalgalenses hicieron con aquel legendario Fuerte, construido para protegerse
de los nativos que peleaban para recuperar el espacio vital que les estaban
arrebatando en nombre de la Cruz y en busca de "la sangre que chorrea de las
montañas”. Una pequeña gran ciudad se edifica entre cerros y quebradas.
Hoy es día de fiesta en Andalgalá, y como no podía ser de
otra manera, el intendente Páez dispuso que todas las celebraciones se realicen
el Predio Ferial Andalgalá, ubicado demasiado lejos del centro.
Ahí se instalará la feria, los artesanos, y se realizará el
tradicional desfile institucional para luego iniciar la Fiesta de la
Rodocrosita.
No es una fiesta cualquiera y, a pesar de las
improlijidades, es la fiesta de todos los andalgalenses.