Esto es para que accione contra el narcotráfico, no sólo en
Andalgalá, sino en los pueblos de Pomán, de donde también se reportan hechos
delictivos ligados a la drogadicción y sobre los cuales, la justicia y la
policía andalgalense tienen jurisdicción.
Hace algún tiempo, la Secretaría de Seguridad de la provincia
comenzó a operar para la creación del Foro Vecinal de Seguridad, y en esas
acciones, los referentes de Seguridad plantearon la necesidad de la presencia
de Gendarmería, en consideración de la cantidad de episodios vinculados con las
drogas y el narcotráfico, cuestión que en esta región se ha convertido en una
realidad inocultable.
La detención de Santillán ha dado nuevo impulso a este tema
y algunos actores, ya se han pronunciado en ese sentido, y planean reiterar el
pedido a las autoridades nacionales, teniendo como referencia los destacamentos
existentes en Belén y Tinogasta, en donde, según se supo, el narcotráfico está
controlado.
En términos de análisis, podemos inferir que la caída de
"Culo” Santillán no fue cualquier cosa, ya que a partir de ello, se conocieron
nuevos adictos, métodos de comercialización y circuitos de distribución,
cuestiones reveladas por las propias madres de estos adolescentes sometidos por
este delincuente, y los que aún quedan por capturar.
Consideramos que el pedido que realizarán los actores
civiles del Foro de Seguridad, es bastante razonable porque la ausencia de
Gendarmería en Andalgalá, se puede interpretar como un acto de desvalorización
de este pueblo, a lo que se pueden sumar viarias cosas más.
La comunidad en su conjunto interpreta que se necesitan
acciones contundentes para eliminar, o al menos controlar el creciente tráfico de drogas que perjudica sobre todo a los
más jóvenes y carenciados.
Solamente se espera que las autoridades competentes se hagan
eco de los reclamos comunales y que a muy corto plazo, Andalgalá cuente con su
destacamento de Gendarmería Nacional.