Sergio Galleguillo fue el protagonista
excluyente este miércoles, al cerrar la séptima luna de la edición 46º Festival
Nacional e Internacional del Poncho y desatar la clásica fiesta chayera sobre
el escenario Jorge "Negro” Herrera.
El cierre de la noche estuvo a cargo de uno
de los artistas más populares del momento, quien supo llevar a cada rincón del
país, la fiesta de la chaya. Galleguillo fue el encargado de generar la fiesta,
ante más de 5.000 personas que colmaron las instalaciones del salón principal.
Fiel a su particular estilo, y promoviendo una euforia propia de quienes viven
esta fiesta popular, chayando con harina y albahaca, el Gallo puso el broche de
oro a la séptima luna, que deparaba muchas sorpresas, hasta casi entrada la
madrugada.
Ni bien apareció su silueta, la gente empezó
a jugar el carnaval con harina. "Lágrimas en el corazón”, "Que linda que es la
Rioja”, "Niña Chay”, "Por este amor sin tiempo”, entre otras, fueron algunas de
las canciones que formaron parte del repertorio, que presentó el riojano en el
escenario mayor. Promediando su show, los catamarqueños pudieron disfrutar de
una selección de composiciones del cancionero local, que interpretó junto al
músico catamarqueño Ariel Segura, tales como "Belén en los Carnavales”, "Camino
al Rodeo” y "Recuerdos de Mis Valles”.
Galleguillo demostró así, nuevamente, su
afecto al Poncho, al que promociona en cada escenario que pisa y en los cuales
es acompañado por músicos catamarqueños como Leo Eschmüller, Luis Bazán, Miguel
Zaffaroni, Germán Selva y Luis Machado. En esta ocasión, invitó también a
miembros del conjunto local Cadabra. "Esta es una gran fiesta. El Poncho
es el Cosquín de invierno y tenemos que disfrutarlo...", expresó promediando
el show.
Nuevamente, el artista riojano revalidó sus
títulos ante un público que le es fiel desde hace muchos años. La fiesta con
los temas más esperados y aclamados por los catamarqueños como "El Camión de
Germán” y "Carnaval en La Rioja”, con los cuales el público no dudó en chayar,
bailar y cantar, generando una de las postales más impactantes de esta edición
del Poncho 2016.
Pero no solo Galleguillo fue el encargado de
mantener el clima festivalero, puesto que, previamente, una vez que el plato
giró, apareció en escena el instrumentista y cantante Fabricio Rodríguez. El
solista villamariense tuvo una impecable presentación que llegó a encender un
salón ávido de ritmos como los que regaló con su típica armónica, además de
cantar un clásico que se oye por estas tierras: ¨Para los Ojos Más Bellos”.
Luego, bajó del escenario, caminó entre el público y terminó parado sobre una
silla cantando aquel cuarteto que popularizo Rodrigo Bueno, Amor Clasificado, y
rodeado del afecto de los presentes, que no dudaron en ovacionarlo. En el
cierre, se despidió con "Solo Le pido a Dios”. Ovación y fiesta.
La noche del miércoles también contó con
destacadas propuestas catamarqueñas, que mantuvieron en pleno el clima
festivalero en el Poncho. Una muestra de ello, fue la buena actuación que
realizaron los andalgalenses de Los Quircos, donde Kike y Martín Giordani
desplegaron su canto en una puesta en escena compacta, donde sobresalieron
temas como "Andalgalá” y "Cuando Vuelvo a Catamarca”. También aportó lo suyo el
flautista Juan Ignacio Molina, que nuevamente brindó un espectáculo brillante,
demostrando su notable crecimiento profesional y artístico. Esta vez, contó en
el final con el aporte de destacadas voces femeninas locales como Itatí
Álvarez, Fernanda Cruz y Leticia Aranda en la cueca boliviana "Cuchara y Palo”.
El joven grupo Cara Fea no defraudó a las
expectativas que había generado, y puso sobre escena su clásico repertorio que,
otra vez, fue bien recibido por los presentes. Una apuesta artística que
vislumbra grandes cosechas para el futuro.
Sobre el escenario mayor, en la noche del
miércoles, dejaron su huella también sobresalientes propuestas artísticas el
Dúo Esencia, Gabriel Mas, Hiperbóreos, Los Chamameceros de San Pedro, el
trabajo instrumental de Las Doce Cuerdas, y Rodrigo Varela. La joven Noelia
Tula también se destacó claramente con un repertorio sólido y sin fisuras, en
el que contó en la danza con el acompañamiento de su madre Graciela Cabral y
sus hermanos Pablo y Matías Tula. Cerró su repertorio con "Yo Vengo a Ofrecer
Mi Corazón”, que motivó intensos aplausos en los presentes.
"Alpargatas
de la vida”
Con su característica destreza instrumental,
buen gusto e imaginativos arreglos, conocedores de la raíz del folclore
santiagueño, Los Chaza invitaron desde el escenario mayor Jorge "Negro” Herrera
al público a bailar chacareras, zambas, escondidos, gatos, y despabilando lo
que ellos llamaron como las "alpargatas de la vida”. Así, la formación oriunda
de La Plata (Buenos Aires) y liderada por Emanuel Lazarte, apeló a un
repertorio en el que apuntaron a reivindicar las danzas nativas del Noroeste,
así como rescatar la histórica labor recopiladora de Andrés Chazarreta. Una
buena propuesta que aportó lo suyo en este Poncho 2016.
Las danzas estuvieron a cargo del Ballet
Espíritu Gaucho perteneciente al Instituto Rubinsteín con un cuadro denominado "Estilo Salteño”, que
reflejó la incidencia de la zamba en el norte argentino y el país; mientras que
Juan Lapacho no sólo brindó su repertorio tanguero, con el acompañamiento de
músicos de jerarquía como Marcelo Amador y Luis Castro, y la danza con
Florencia Díaz y Nelson Olás, sino que además cantó "El Rodeo de Ambato”,
canción que fuera distinguida en el Concurso de la Canción Inédita "Porque
Catamarca me Crece en la Sangre”.
Con una compacta y ágil conducción por parte
de Viviana Gil, José Yunes y el belicho Juan Carlos Miranda, la noche también
permitió la actuación de Tinkumarca y Fernanda Cruz, ambos ganadores del
Certamen Pre Poncho que se realizó en el departamento de Tinogasta, a lo que se
sumó una buena puesta en escena por parte de la delegación de aquel
departamento. Una noche con destacadas propuestas, que fueron muy bien
recibidas por el público que colmó el salón.