A pura fiesta carnavalera y con un dejo de
nostalgia los catamarqueños despidieron el domingo la 46° edición de la Fiesta
Nacional e Internacional del Poncho, que contó con una soberbia y brillante
actuación por parte de Los Tekis, que le aportaron el brillo necesario para el
cierre de un año más de la fiesta más importante que tiene la provincia.
Tal es su costumbre, el grupo jujeño consumó
un recital inolvidable sobre el escenario mayor Jorge "Negro” Herrera, frente a
una multitud que disfrutó de un clima de carnaval continuo durante casi una
hora y media. Al clásico grito de "Soltame Carnaval!!” abrieron su espectáculo,
adueñándose inmediatamente del calor y cariño del público, que colmó las
instalaciones del salón principal "Atuto Mercau Soria”.
La particular puesta en escena de Los Tekis
impresionó desde el arranque mismo a los presentes. El inicio con "El
Humahuaqueño”, "Arde la ciudad” y "Tierra” desató la locura carnavalera de la
gente, que repartió harina y saltó sin parar. Luego, llegó el turno de los
éxitos del disco "Hijos de la Tierra” y el repaso de éxitos como "Tu Sin Mi” y
"No somos nada”, para coronar un recital brillante con "Vienes y te vas”,
"Hazlo tomar” y "Como has hecho”, entre otros.
Generando puentes entre los sonidos del
altiplano, rock y el pop, para hermanar la música popular del país, la puesta
en escena en el transcurso de la última luna generó un encuentro que permitió
comprender porqué las canciones de la banda liderada por Sebastián López y
Mauro Coletti se han convertido en un clásico en cada edición del Poncho
catamarqueño. De esta manera, renovaron su amistad y mantuvieron intacto su
romance con los catamarqueños, siendo fieles a una propuesta que los convierte
en "los embajadores de Jujuy”, voceros de la Pachamama y del carnaval norteño.
Tampoco faltaron aquellos temas que hicieron
historia en el conjunto como "Llorar Llorar”, "Lágrimas”, a los que se le
sumaron parte de las producciones discográficas denominadas Hijos de la Tierra
y Rock And Tekis, del que sobresalieron "Siguiendo la luna” y "Pupilas
Lejanas”, que motivaron permanente ovaciones en el público, que no dudó en
copar los pasillos para bailar y cantar. Sobre el final del concierto, los
jujeños interpretaron "Hasta el Otro Carnaval” y despertó la nostalgia en
algunos. Un show con un brillo notable, tal como se merecía el cierre de una
nueva edición del Poncho.
En otro tramo de la última noche, el
humorista tucumano Miguel Martín, quien encarna al Oficial Gordillo, se ganó
rápidamente, en su debut en el Festival, al público con sus características
ocurrencias y humoradas, que fueron muy aplaudidas. De esta manera, los
catamarqueños no escondieron carcajadas con los cuentos de este personaje que
mantiene un lenguaje propio y un distinguido rosario de historias típicamente
nuestras. Verdaderamente desopilante.
En cuanto a la faz folclórica, sobresalieron con
sus puestas en escena los músicos Emilio Morales, Federico Miranda y el
tanguero Yuri Salguero. El primero, como ya es su costumbre, puso sobre escena
un espectáculo en el cual demuestra su crecimiento profesional con
composiciones propias y de poetas locales, como "Chacarera del Infiernillo”,
"Sigo vivo”, "Porque soy catamarqueño” y un cierre con aquella mítica versión
de Walter Olmos que presentó el año pasado: "Por lo que yo te quiero”. Miranda,
a su vez, consolidó un show de buen nivel denominado "Tiempo de Andar”, como su
disco, que lo consolida como una de las voces jóvenes con proyección que posee
Catamarca. Y Salguero, por su parte, no descuidó detalles y desplegó una sólida
propuesta tanguera con el acompañamiento de Marcelo Amador, que incluyó versiones
como "Garganta de Arena” y "Por una Cabeza”, que fueron muy aplaudidas por la
gente.
Brillo
propio
La
danza estuvo a cargo de los ballets El Montaraz y la Academia Semblanzas, que
aportaron color y belleza a través de sus destacadas coreografías en escena. La
formación oriunda del departamento Belén, perteneciente al profesor Jorge
Saracho, presentó el cuadro denominado "Estampa Norteña”, mientras que
Semblanzas, a cargo de Pablo Segovia, dejó su sello con "Caudillo” en tributo a
Martín Güemes, Chacho Peñaloza y Felipe Varela, que motivaron extensos aplausos
de los presentes.
La joven formación de La Yeska consolidó con
su actuación la buena impresión que había dejado en su debut del año pasado,
dejando en claro el trabajo artístico que llevan adelante para proyectar su
propuesta folclórica.
En una noche cargada de emociones, también
subieron al escenario mayor del Poncho el dúo cordobés La Copla y cumplieron.
Los hermanos Javier y Cristian Capdevila apelaron a versiones clásicas del
folclore de la región, tal como lo vienen haciendo desde que comenzaron a
cantar en 1992, dejando en claro que cuentan con toda la fuerza y energía joven
del folclore norteño.
A lo largo de la noche también mostraron lo
suyo la formación El Algarrobal, el Dúo Jomaray, las ascendentes propuestas
jóvenes de Gabriel Sosa y la pomanista Fernanda Cruz (que interpretó "Nostalgia
de Chacarera” y "El Pecado”, entre otras), además del aporte realizado por
Carlos Di Pardo, Fernando Guilla, y Ecos del Litoral. Y tal como sucedió a lo
largo de todo el festival, esta vez fue la oportunidad de subir al escenario
mayor a las propuestas que resultaron seleccionadas en el Certamen Pre Poncho
que se llevó a cabo en el departamento de La Paz, tales como Sergio Daniel
Herrera y Kevin Esteban Espinosa. A ellos, se sumó el colorido que entregó con
canto y danza la delegación lapaceña.
El final de la noche encontró a los
catamarqueños, en parte, con sensaciones encontradas. Por un lado, felices con
la excelente propuesta festivalera que se vivió a lo largo de once lunas, pero
también con un dejo de nostalgia que hace extrañar, de a poco, el color, el
canto y la danza que propone todos los años el Poncho de Catamarca. Sin dudas,
ya se comienza a extrañar esta fiesta y se aguarda con anhelo el momento en
que, en el mes de julio del año próximo, los locutores anuncien "Salud
Poncho!!!” y los catamarcanos abramos las puertas nuevamente al mundo para
mostrar nuestra cultura e identidad.