Incluso después del desvanecimiento de un
fuerte fenómeno de El Niño, el cual eleva las temperaturas globales
-adicionalmente al cambio climático ocasionado por el hombre-, en julio aumentó
la temperatura del planeta a niveles récord.
La NASA calculó que julio de 2016 estuvo 0,84
grados Celsius (1,51 Fahrenheit) más caliente que el promedio global de 1950 a
1980. Eso fue aproximadamente 0,1# C (0,18# F) más caliente que las marcas
previas de julio de 2011 y julio de 2015, que estuvieron tan cercanas que
fueron consideradas un empate para el mes más caliente registrado, dijo Gavin
Schmidt, director científico en clima de la NASA.
Los científicos atribuyen mayormente el
cambio climático producido por el hombre a la combustión de combustibles
fósiles, con un aumento adicional atribuido al ahora desvanecido El Niño, un
calentamiento natural de partes del Océano Pacífico que ocurre cada cierta
cantidad de años y altera el clima en el mundo.
Kim Cobb, científico climático del
Tecnológico de Georgia, dijo que esto es significativo ``porque las
temperaturas globales continúan calentándose incluso después que un evento
récord de El Niño ha dejado de afectar''.
Los meses más calientes registrados por la
NASA son julio de 2016, julio de 2011, julio de 2015, julio de 2009 y agosto de
2014. Sólo julio de 2015 ocurrió durante un El Niño. Los registros se remontan
a 1880.
Este es el 10mo mes que impone una nueva
marca de temperatura de manera consecutiva, según la NASA.
La Administración Nacional Oceánica y
Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés), la cual calcula las temperaturas
de una forma ligeramente diferente, publicará mañana sus cifras de julio. La
NOAA considera que se han registrado 14 meses seguidos con récord de calor
antes de julio.
"Lo aterrador es que nos estamos moviendo a
una era en la que será una sorpresa cuando cada mes del año no sea el más
caliente registrado'', dijo Chris Field, un científico especialista en clima de
la Institución Carnegie y la Universidad de Stanford.
Este nuevo récord y todas las marcas que han
sido rotas en años recientes cuentan una historia congruente, dijo Schmidt,
director del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA: "El
planeta se está calentando. Es importante por lo que nos dice respecto al
futuro''.