A él le siguió otro Belicho casi dos meses
después Luis Oscar Gerván, más conocido como "el Cura Gerván (por su condición
sacerdotal)” secuestrado el 6 de noviembre de 1976. Cuatro meses después de
secuestrar a Juan Carreras, un 27 de enero de 1977 Nelly Yolanda Borda –su
compañera de militancia- era arrancada del domicilio familiar en la ciudad de
Belén.
Belén lo recibió en ese pequeño lugar de su
plaza central donde parientes de las víctimas erigieron un "Jardín de la
Memoria” un sábado 13 de agosto de 2016 dirá la historia. Pero un detalle no
pasó desapercibido. El pueblo belicho no estuvo para esperarlo; los fantasmas
de un pasado aterrador sobrevolaron aquella histórica ciudad forzando a sus
viejos habitantes, aquellos que conocen las historia de los desaparecidos
belichos, a otra nueva reclusión y silencio; como si esos fantasmas azuzaran al
instinto de preservación para que vencieran con facilidad cualquier atisbo de
valor y coraje para decir: "Puta madre, bienvenido A CASA Juan; y… gracias por tu coraje para jugarte por un
ideal”. El sistema cultural-educativo fue muy cuidadoso al guardar bajo 7 llaves
el horror que sembró aquella dictadura; de las jóvenes generaciones son muy
pocos, hasta me animaría asegurar que casi ninguno, conoce algo de aquel negro pasado argentino, que incluyó el desgraciado destino
de catamarqueños y en este caso el de Belichos. Sobre esta realidad, la paradoja cultural-educativa hasta
parece natural; nunca antes Belén y su pueblo tuvo una oportunidad tan clara
para que docentes y alumnos secundarios participaran de una emotiva ceremonia a
modo de clase abierta sobre DD.HH. Nuevamente el sistema escondedor de
verdaderas historias se impuso con su TRADICIONAL (tradición de derecha): "De
eso no se habla, porque no está en la currícula, ni en horario, menos aún
dentro de los valores "académicos”. En cambio y con total hipocresía, se canta
su himno en cada fiesta escolar, especialmente cuando se recuerda su muerte;
hablo del asesino (por instigación) de dos grandes Patriotas como fueron Nazario Benavidez y Ángel Vicente "El
Chacho” Peñaloza; ese "civilizado anti bárbaros” que propuso "no ahorrar sangre
de gauchos”; ese que la historia oficial decidió "motearlo” con el apelativo
"padre del aula” ¿Nombre del criminal? Domingo Faustino Sarmiento.
No más de 100 personas entre familiares,
organizaciones de DD.HH. y funcionarios acompañaron el cálido, sentido y
emocionado recibimiento; la mitad habían llegado de la capital provincial y de
la hermana Pcia. de Tucumán.
De Guillermo
Díaz Martínez
El Dr. Guillermo Díaz Martínez, abogado
querellante en el juicio por la desaparición de Nelly Yolanda Borda y ferviente
activista por la defensa de los derechos humanos, al momento de hacer uso de la
palabra manifestó dentro de aquel emotivo acto: "Este es el triunfo de la
verdad sobre la mentira, de la memoria sobre el olvido, es el triunfo de la
justicia y de la esperanza”.
De
Carlos Leiva
Un emocionado Prof. Carlos Leiva, quién
convive con el dolor todavía hoy de tener a su hermana desaparecida, pintó la
historia del terror de Estado de aquellos años. Lo hizo con voz quebrada, la
emoción a flor de piel, y los ojos nublados por las lágrimas: "Reclamábamos que
‘ahora resulta indispensable, aparición con ida y castigo a los culpables’;
pero del otro lado, algunas voces, que quizás incluso hoy están acá presente,
nos contestaban que los desparecidos ‘estaban en Europa, llenos de plata y
desde allá le mandaban plata a su familia’ ”. Ironía que mezclaba un culposo
presente de no pocos belichos y catamarqueños con el infame "relato
dictatorial” difundido y apañado mediáticamente por Clarín y La Nación que se
replicaba en cada lejano lugar de nuestra tierra.
Ahora el pueblo de Catamarca sabe, a fuerza
de perseverancia y trabajo de las organizaciones de DD.HH., que la provincia no
fue aquella "isla” donde no había ni represión ni comprovincianos secuestrados,
torturados y desaparecidos como sostenía aquel funcionario Radical en cargo
Ejecutivo en la provincia como representante de aquella dictadura (Arnoldo
Castillo).
Lo de
antes… los cobardes de siempre
Horas después de aquella emotiva ceremonia de
un conmovedor sábado 13 de agosto, vino la hora de los cobardes de
siempre, "oscuros personajes” que van
reapareciendo de la mano de un gobierno apañador de genocidas, liberador de
criminales, que hace la vista gorda a siniestras operaciones como comienzan
siendo de intimidación pero ya todos sabemos cómo terminan. Cobardes que nunca actúan solos porque sus pantalones comienzan
a heder por la pestilente defecación que produce el miedo, siempre operando en
patota para darse aliento, único modo de defender ideologías ajenas siempre
necesitadas de mano de obra de simples profilácticos humanos para trabajos
sucios; como en los viejos tiempos. La casa particular de la tucumana Dra.
Laura Figueroa, abogada querellante de la familia Carreras, fue destrozada
mientras ella se encontraba en la ceremonia Belicha. Familiares de
desaparecidos que habían llegado a Belén para esta ceremonia, a su regreso
fueron perseguidos por un vehículo sin identificación que los rebasó
cruzándolos con clara intención de producir el vuelco del que transportaba a
los familiares. A eso le siguieron llamadas intimidatorias; o sea, allí no
terminaron las intimidaciones.
Represión
a Jubilados
Con MACRI volvieron viejas prácticas que se
condicen con las de aquel pasado negro. Liberó represores y asesinos de aquella
dictadura. Está creando las mismas condiciones económicas de aquel
entonces para que el pueblo se divida,
se enfrente y así justificar cualquier tipo de represión para la imposición por
la fuerza de un nefasto y antipopular programa económico. A ojos vista es otro modo de atentar contra
los derechos elementales a una vida digna que todo argentino tiene por dictado
constitucional, además de estar violando diaria y descaradamente la Soberanía
política, económica y territorial de nuestra Patria.
Mauricio_Macri
"No tengo idea si fueron 9 mil o 30 mil los
desaparecidos” dijo Macri; como si un genocidio fuera una cuestión de números.
De un presidente que "no tiene idea” sobre la trágica historia reciente
padecida por los argentino, tampoco se puede esperar que hable de una política
gubernamental suya en materia de DD.HH. Pero no solo eso, la sola enunciación
de tamaña barbaridad lo descubre en su ex profesa decidía y desinterés por un tema tan caro en
el sentimiento de nuestro pueblo asociado nada más y nada menos que a la muerte
de compatriotas por parte de la más feroz y sangrienta represión estatal. En términos históricos esto no es extraño;
menos aún incoherente. La Flia Macri (en ese entonces -1976- era un pequeño y
mediocre proyecto empresario) salió muy beneficiada en términos económicos de
aquel perverso "proceso de reorganización nacional” que sembró muerte, miseria
y desolación a lo largo y ancho de nuestra patria. La Familia Macri -con
Mauricito hoy presidente del país- es una de las numerosas familias que conformaron esos "cómplices civiles” de
aquel "proyecto sucio”. Lo cierto es que
el crecimiento "patrimonial empresarial” de los Macri en aquellos años los puso
entre los "poderosos de este país. Como ayer, hoy otros "acólitos políticos” siguiendo a su jefe,
persiguen, reprimen y encarcelan a luchadores populares (Milagro Salas) y defensoras de DD.HH. (Hebe de Bonafini).
Macri y "sus equipos de mejores” no se diferencian en nada de aquellos
perversos personajes de la dictadura en
cuanto a sus objetivos de servir y beneficiar a los poderosos del país, más
allá de apropiarse del poder político por vía de las urnas.
Aún así, Juan Carreras regresó a Belén; su
hermana tiene ahora un lugar adonde llevarle una flor. Ahora queda claro que la lucha de aquellos "belichos”
por conseguir una vida digna para sus compatriotas tenía un sentido y sigue
vigente.
Por Víctor
Leopoldo Martínez, docente, escritor, periodistas, cineasta, director del film
documental "El jardín de Juan Chelemin”, publicado en "El Emilio”.