En virtud de las reivindicaciones a las comunidades nativas,
está cobrando especial protagonismo en la diversidad religiosa de los pueblos
del interior.
Los homenajes comenzaron en horas de la siesta en el sitio
denominado "Los Morteritos”, a la vera del Río La Cañada en la ciudad de
Andalgalá, donde se reunieron los curacas de la zona, los amautas encargados de
reflejar para la posteridad, lo que ahí acontezca, y muchas personas que
llegaron especialmente para participar del ritual que consistió en una ofrenda
a la diosa pagana, llamada "apacheta” para agradecer los bienes y el sustento de la tierra para el hombre y
su descendencia, acompañada por cantos e invocaciones religiosas recitadas en
quichua y otros dialectos nativos.
Al finalizar, el Amauta Juan Carlos Allosa, principal
impulsor del movimiento indigenista argentino, nos comentaba que, como cada 1°
de agosto acudieron a la Madre Tierra para agradecer el don de la vida, las
bendiciones de la libertad y la justicia, la erradicación de las energías del
mal que vagabundea por el mundo, y por la gracia del sol, fuente de la fuerza
vital de la Naturaleza.
Mencionó el Amauta que pidieron por la luz, el aire, el río,
el árbol, la fruta, por el pájaro y el cuadrúpedo y por todo ser que habita
este planeta.
Los numerosos participantes del evento religioso-pagano se
mostraron muy emocionados ante las oraciones de la MamaCuna junto al Curaca
Francisco Herrera, recitadas con profunda unción.