En ese sentido, el sentido común de la gente, se debe
determinar necesariamente para aplicar un criterio de equidad y justicia, que a
esa especie se la debe analizar desde dos ópticas distintas y casi, se diría,
antagónicas.
Si se analizar desde la postura de los "algarroberos” y de otros
dirigentes antimineros , cuyo discurso es totalmente endogámico, ya que lo
escuchan sólo ellos, naturalmente que algunos medios difundirán que Andalgalá
no quiere la minería, que es altamente contaminante, que vulnerará la cuenca de
los ríos, por lo que Agua Rica no es aceptada porque además no cuenta con la
declamada "licencia social”.
Si el asunto es analizado y evaluado desde el enfoque de los
más de 5 mil desocupados que existen en esta ciudad, se podrá advertir que las
consideraciones son diferentes, y que Andalgalá –y Catamarca_ sin minería está
condenada a la desaparición porque también, durante el frenesí del gasto de las
regalías, no se hizo nada productivo y sustentable según lo establece la ley,
sino acumular cautivos electorales con que Páez, arteramente gana elecciones,
aprovechando además la atomización de un peronismo sin conducción y
huérfano de la provincia.
La evaluación de este cuadro de situación redundará en que
Andalgalá es minera y quiere que comience Agua Rica, ya mismo. Mañana si es
posible.
Pasa que hay mucha gente desocupada, y consideran que va
siendo hora de que el gobierno tome decisiones al respecto para que se comience
a analizar las carpetas acumuladas en las oficinas de la empresa, para ir
pensando en el ingreso de esos pobres desocupados que están contando los días,
hasta que a las autoridades se les ocurra avanzar (sic).
Si la actividad se plebiscita, a nadie le cabe duda de que
el SI, ganará por paliza.