Mala y angurrienta, la Mogetta la emprendió contra los chicos

La demora administrativa normal para el pago del boleto estudiantil a las empresas de transporte provoca furia y amenazas extorsivas en los empresarios que quieren cobrar ya. La cabecilla de la embestida es Cintia Mogeta, propietaria de la línea MG. Esa ira la demuestra amenazando no recibir más a ningún estudiante con Boleto Estudiantil en la mano. Es como es, Moguetta al fin y al cabo, y no le sale de otro modo.
miércoles, 14 de septiembre de 2016 12:54
miércoles, 14 de septiembre de 2016 12:54

En toda la saga de la película "101 Dálmatas”, Cruella es una mujer millonaria obsesionada por los abrigos de piel. Tiene la mitad izquierda de su cabello blanco y la mitad derecha de color negro, y siempre está intentando secuestrar a unos dálmatas cachorros para quitarles la piel, usando a sus sirvientes Horacio y Gaspar. Así como ese personaje malvado de Walt Disney que busca despojar de sus pieles a los cachorros dálmatas, la empresaria catamarqueña Cintia Mogetta, la titular de Líneas GM, intenta quitar a los estudiantes catamarqueños el boleto estudiantil, poniendo en evidencia su lado más oscuro y mezquino, es decir, poniendo de rehenes a los que menos tienen.

La Mogetta está enfurecida porque quiere rápido la factura millonaria que presento en agosto por el Boleto Estudiantil; pero no puede porque primero tiene que cumplimentar algunos controles y documentaciones requeridos como a todos los cristianos que son proveedores del estado.

Pero la empresaria no tiene el mismo apuro cuando se trata de pagar el impuesto que surge de la ley provincial de transporte que obliga a las empresas a abonar el 3 por ciento del total del recaudado de las ventas de boletos. De hecho nunca pagaron.

Ese enojo por el control lo demuestra amenazando no recibir más a ningún estudiante con Boleto Estudiantil en la mano. Ella es como es, una Mogetta al fin y al cabo, y no le sale de otro modo. La historia familiar no resiste archivo alguno. No solo el negociado nauseabundo de la terminal de ómnibus en la época de los Castillo en el poder, sino la forma en que se perdían "misteriosamente” los expedientes de la familia Mogetta en los bancos cuando justo! estaban dispuestos a pagar sus deudas millonarias. Paso en el Banco de Catamarca, sucursal Valle Viejo, cuando quisieron pagar los 5 millones de pesos/dólares que solicitaron de préstamo para hacer los arreglos de la Terminal de Omnibus. También en el Banco Galicia de Tucumán, cuando los Mogetta quisieron pagar el ultimátum por un préstamo millonario con el que construyeron departamentos que luego vendieron dos y tres veces a diferentes personas que resultaron estafadas. Siempre el mismo modus operandis, el extravío misterioso de las carpetas con sus pagares. Ni hablar de las obras que construyo la empresa del holding familiar.

El caso por el no pago a las apuradas de la factura de agosto del Boleto Estudiantil, es claramente una extorsión. Si no se les pagan sin control, no dejan subir a sus colectivos a chicos que van a la escuela. Y el trámite administrativo para que las empresas cobren el Boleto Estudiantil es simple y está prácticamente al día. El Director de Transporte, Guillermo Matersson, aseguró que se efectuaron los pagos hasta julio y que solo resta pagar agosto, y que los expedientes están en marcha.

En síntesis, los expedientes del boleto estudiantil siguen su curso normal para la administración pública, algo que la empresaria conoce muy bien, ya que las empresas de su familia embolsaron varios millones de pesos como contratista del estado, durante muchas décadas.

 

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