jueves, 15 de septiembre de 2016
17:11
jueves, 15 de septiembre de 2016
17:11
Los confirmandos junto a sus padrinos se ubicaron en la nave central del Santuario Mariano, mientras que sus familiares y demás miembros de la parroquia completaron las naves laterales en un clima de emoción y alegría cristiana.
En su homilía, el Obispo felicitó a los presentes por compartir esta gran fiesta como comunidad y en la casa de la Madre del Valle. Mantuvo un diálogo fluido con los jóvenes, mientras les explicaba las Escrituras y los alentó a ser miembros activos y responsables de su parroquia. También los animó a utilizar la tecnología para rezar y evangelizar, sacando su teléfono para compartirles una reflexión sobre las cruces en los lugares de trabajo.
Asimismo, invitó a los padrinos a ser modelos de vida cristiana para sus ahijados, "por lo menos un domingo al mes tienen que llamar al ahijado e invitarlo a ir a misa, y así van a tener unas doce misas juntos al año”, indicó; y a los chicos les dijo que "no tienen que pedirle dinero o regalos a los padrinos, pídanle consejos, su ejemplo, su tiempo”.
Luego tuvo lugar la renovación de las promesas bautismales, la imposición de las manos y la unción con el Santo Crisma a los 150 adolescentes, quienes se prepararon dos años con la catequesis parroquial para recibir el Espíritu Santo y convertirse en adultos en la fe.
En el momento de las ofrendas, representantes de las distintas comunidades de la parroquia acercaron los dones de pan y vino al altar, junto con alimentos no perecederos para los hermanos más necesitados.
Antes de impartir la bendición final, el Mons. Urbanc invitó a los flamantes confirmados y a sus familias a participar de la procesión de la Santa Cruz que se realizará el domingo 18 a partir de las 18.00, desde el mini hospital norte, ubicado en avenida Choya y Maipú norte, hasta el templo parroquial, donde se celebrará la Santa Misa, como cierre de las fiestas patronales.