"Más allá de que hay reclamos, sectores de baja presión, no
se puede levantar más la presión porque pensamos que es importante que todos
tengan agua aunque sea poca”, explicó Roger Nieva, jefe de la DASI Andalgalá.
Además, indicó que hay barrios bastante complicados, porque
son punta de línea de la red de distribución, "por ejemplo, el 60 viviendas
corresponde a la punta de línea de la planta de Chaquiago, San Valentín y 25 de
Agosto son de la punta de línea de la planta de La Aguada, eso complica mucho
más tratar tener el servicio”.
La planta de la Aguada está funcionando perfectamente, con
las cisternas llenas, y Nieva hizo hincapié en el derroche. "Es algo muy
complicado de manejar, se está derrochando mucha agua al regar, hay gente que
toma conciencia y otra que no, la idea era aplicar multas, pero a veces no
logramos que paguen la boleta de $37, ni hablar de aplicarles una multa”,
señaló.
Por de pronto, y más allá de cualquier explicación, la
decisión de Nieva cayó aceptablemente en la población porque se impone un criterio
de equidad en el uno y abuso del vital líquido. La gente ya sabe y comienza a
tomar sus precauciones.