Especialmente se debe a la presencia de la gran cantidad de
animales equinos, bovinos y caprinos que literalmente se adueñan de la calzada,
o aparecen imprevistamente de entre la
maleza que ha crecido en las banquinas, produciendo frecuentes accidentes,
muchos de los cuales resultan fatales.
En esta época estival, se intensifica el tránsito vehicular
hacia el oeste provincial, sin que proporcionalmente, se intensifiquen los
controles, no solamente de los rodados, sino de los animales en la ruta.
Irrita a los ocasionales transeúntes, la indiferencia por
parte de las autoridades de aplicación de la legislación vigente en esta
materia, que incluye además, el cuidado de las señales y guardaganados que son
robados por personas desaprensivas, que actúan con absoluta impunidad, dada la
ausencia de fuerzas de seguridad en esa ruta a la que han comenzado a llamar
"la ruta de la muerte”.
La Policía caminera y Vialidad Provincial tienen la palabra,
ya que en cierto modo, son responsables directos de la seguridad de la gente.